Mientras recolectaban especímenes adultos de la familia de medusas ornamentales comunes Malagazziidae en las aguas poco profundas de las prefecturas de Nagasaki y Yamaguchi en Japón, los investigadores notaron una característica que nunca antes habían visto. En lugar de la apariencia translúcida y de un solo color típica de estas medusas, varios individuos mostraron inesperadas manchas marrones.
Lo que al principio podría haber parecido un individuo inusual pronto apareció repetidamente, desconcertando a los científicos. La explicación resultó ser simple pero emocionante: habían descubierto una nueva especie, solo la segunda especie de esta subfamilia jamás registrada en Japón.
Investigadores de la Universidad de Fukuyama colaboraron con el Acuario Kamo de la ciudad de Tsuruoka y el Acuario Kujukushima del Parque Nacional Saikai para cultivar medusas en cautiverio y estudiar su ciclo de vida completo. Este trabajo finalmente les permitió describir formalmente la especie en la revista ZooKeys.
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Detectar una medusa inusual
Después de recolectar animales adultos, conocidos como medusas, de tres lugares diferentes, los investigadores los transportaron en cubos y botellas llenas de agua de mar a acuarios para observarlos más de cerca. Algunos especímenes se conservaron en soluciones de agua de mar en formalina, mientras que otros se mantuvieron vivos y se alimentaron con pequeños camarones.
Para documentar el ciclo de vida completo, algunas medusas se mantuvieron juntas en tanques para que pudieran producir descendencia. Esto permitió al equipo obtener especímenes de cada etapa de desarrollo (pólipos, juveniles y adultos), ayudándoles a comparar los animales con especies relacionadas y confirmar que se trataba de algo nuevo.
La campana de la medusa mide alrededor de 0,4 a 0,7 pulgadas de diámetro y tiene la característica boca de cuatro labios y gónadas lineales típicas de su subfamilia, pero se destaca por las manchas marrones relativamente grandes esparcidas por los órganos reproductivos y el estómago central.
Una medusa que gana “estrellas” con la edad
El análisis de ADN finalmente confirmó que la medusa manchada representa un miembro previamente desconocido del grupo Malagazzia. Una vez que una especie ha sido descrita formalmente, el siguiente paso es elegir un nombre.
Algunos investigadores honran a las personas que participaron en el descubrimiento, como la tortuga Elseya irwini, que lleva el nombre de Bob y Steve Irwin, mientras que otros destacan una característica definitoria, como Xiphias gladius, el pez espada, cuyo nombre hace referencia a su hocico en forma de cuchilla en griego y latín. Sin embargo, cada vez más los científicos eligen nombres más imaginativos que llamen la atención sobre sus descubrimientos.
Aquí, el equipo de investigación aterrizó en la Malagazzia michelin, inspirada en la Guía Michelin. A medida que las medusas maduran, desarrollan manchas marrones adicionales, o “estrellas”, que recuerdan a las estrellas otorgadas a restaurantes destacados. El tema también aparece en el nombre común japonés ama-no-gawa-kurage, o “medusa de la Vía Láctea”, que refleja la forma en que las manchas marrones en las gónadas blancas se asemejan a estrellas titilantes en una galaxia lechosa.
Mezclar nombres
Según el comunicado de prensa, la descripción oficial de M. michelin también pone de relieve un desafío recurrente de la biología marina en Japón. Puede surgir mucha confusión a partir de nombres comunes informales, ya que a las medusas ornamentales en Japón a menudo se les dan nombres descriptivos mucho antes de que los científicos hayan determinado exactamente qué especies representan.
Como resultado, esta medusa recientemente descrita había sido incluida previamente en guías de campo como miembro del género Laodicea, a pesar de no estar estrechamente relacionada. Casos como este subrayan la importancia de un trabajo taxonómico cuidadoso para garantizar que las especies se identifiquen correctamente.
El hallazgo también demuestra cómo los acuarios pueden contribuir a la investigación científica. Debido a que mantienen especímenes vivos y trabajan en estrecha colaboración con los investigadores, los acuarios públicos brindan oportunidades para estudiar especies en detalle y ayudar a revelar una diversidad marina que antes se pasaba por alto.
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