¿AIRE CALIENTE DEL AYUNTAMIENTO? PERO LAS AULAS AÚN ESTÁN CONGELADAS – The Leader

Después de 153 días helados y 41 mañanas seguidas de protestas en las puertas, los alumnos de Playas de Orihuela finalmente pueden celebrar un gran avance: el gas ha vuelto a funcionar.

Sólo hay un pequeño detalle.

La caldera sigue rota.

Sí, después de cinco meses sin calefacción (y más de un mes de manifestaciones diarias de padres, profesores y alumnos hartos), se ha restablecido el suministro en la escuela de Orihuela. ¿Champaña con hielo? No exactamente. El propio sistema de calefacción está fuera de servicio desde marzo de 2024.

La Asociación de Padres acogió con satisfacción la reconexión del gas, pero dejó claro que el trabajo está sólo a medias. “Si no hay solución antes del jueves, seguiremos haciendo fotos semanales”, advirtieron tajantemente. Puede que el invierno esté cojeando hacia la salida, pero, como subrayan, la calefacción en una escuela no es precisamente un complemento de lujo. Sorprendentemente, se considera “una necesidad básica”.

La saga se ha convertido en el símbolo gélido de una crisis de mantenimiento más amplia en las escuelas municipales. En respuesta a las crecientes quejas, el Ayuntamiento ha presentado un gran plan estructural por valor de 6,6 millones de euros que se extenderá hasta 2030. En el proyecto se incluyen diecinueve escuelas, la CRA Azahar, el CEE Público Antonio Sequeros y dos escuelas infantiles municipales.

¿Fase uno? Un “plan de choque” de 639.200 euros para solucionar las deficiencias acumuladas durante el primer año del contrato de mantenimiento. ¿Fase dos? Casi 6 millones de euros por cinco años de mantenimiento preventivo y correctivo, prometiendo reparaciones urgentes en 24 horas y reparaciones rutinarias en dos días. La expectativa es que el sistema esté en pleno funcionamiento a finales de año.

Mientras tanto, los problemas de calefacción han afectado a las escuelas de todo el municipio durante todo el invierno. El Ayuntamiento se vio obligado a sacar a licitación el suministro de gasóleo para calefacción después de que estallaron protestas por las aulas abandonadas al frío. Se ha presupuestado en “combustibles y lubricantes” un contrato de dos años por valor de 94.847 euros, con posibles prórrogas, a la espera de la aprobación final de las cuentas municipales.

Los plazos de entrega ahora están estrictamente regulados: un máximo de 48 horas desde la solicitud hasta la descarga, y se otorgan las máximas puntuaciones a los proveedores que pueden realizar la entrega en menos de 24.

Mientras tanto, se adjudicó un contrato “puente” de un año a Gas Natural Comercializadora por 16.940 euros para mantener el flujo de diésel. El Consejo lo describió como una medida temporal de emergencia para garantizar la continuidad de la educación pública, citando la caída de las temperaturas y el aumento de los casos de gripe entre los alumnos.

Entonces sí, el gas vuelve a fluir.

Ahora todo lo que se necesita es una caldera que funcione para convertirla en algo radical: calor real.