Los coches con la etiqueta CERO de emisiones en España pierden uno de sus privilegios de movilidad con las nuevas normas de circulación. Crédito: autofacil
Los conductores de vehículos eléctricos y de cero emisiones en España pueden llevarse una desagradable sorpresa la próxima vez que salgan a la autopista. Una reciente actualización normativa publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) elimina uno de los antiguos beneficios que disfrutaban los coches con el codiciado sello medioambiental “CERO” de la DGT.
Hasta ahora, a muchos propietarios de coches eléctricos se les permitía circular solos en los carriles para vehículos de alta ocupación (conocidos como carriles BUS-VAO), un privilegio diseñado para favorecer la transición hacia un transporte más limpio. Pero con las reglas actualizadas, esa ventaja ha desaparecido.
A partir de ahora, los conductores de vehículos de cero emisiones que utilicen estos carriles sin el número requerido de pasajeros se arriesgan a una multa de hasta 200 euros, al igual que los conductores de coches convencionales de gasolina o diésel.
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Para miles de automovilistas en toda España –incluidos muchos expatriados que han optado por vehículos eléctricos por razones medioambientales o financieras– el cambio podría alterar los hábitos diarios de desplazamiento de la noche a la mañana.
España endurece las normas para los carriles BUS-VAO
Los carriles BUS-VAO se introdujeron originalmente para aliviar la congestión en áreas metropolitanas concurridas y al mismo tiempo promover el uso compartido de automóviles y el transporte público. Estos carriles exclusivos permiten a los autobuses y vehículos con varios ocupantes evitar el tráfico pesado, especialmente durante las horas pico.
Anteriormente, algunas ciudades permitían que los vehículos eléctricos de un solo uso con la etiqueta de emisiones CERO utilizaran estos carriles como parte de los incentivos a la movilidad sostenible. La idea era simple: recompensar a los conductores que cambiaran a vehículos más limpios.
Sin embargo, la autoridad de tráfico de España, la Dirección General de Tráfico (DGT), ha decidido ahora estandarizar las reglas.
Según la normativa actualizada, el número de pasajeros en un vehículo, no el tipo de motor, determinará el acceso a los carriles BUS-VAO. En otras palabras, la etiqueta medioambiental colocada en el parabrisas ya no permite el acceso automático.
Si un conductor es sorprendido utilizando el carril sin la ocupación requerida, la sanción puede alcanzar los 200 euros, aunque no supone la pérdida de puntos del permiso de conducción. Como ocurre con muchas infracciones de tráfico en España, los conductores que pagan puntualmente pueden beneficiarse de una reducción del 50 por ciento en el marco del sistema de pago voluntario.
Dónde afectará la norma a los conductores en España
Si bien el cambio puede parecer significativo, solo se aplica a un número limitado de carriles BUS-VAO que actualmente operan en España.
Varios corredores importantes se ven afectados, entre ellos el conocido carril BUS-VAO de la autovía A-6 de Madrid, uno de los más antiguos y transitados del país. Otro carril introducido recientemente en la autopista A-2 también se aplica a las normas actualizadas.
Por otro lado, los conductores encontrarán carriles BUS-VAO en ciudades como Barcelona (C-58 Ripollet), Granada (GR-3211), Palma de Mallorca (Ma-19 cerca del aeropuerto) y el corredor del Aljarafe en Sevilla.
Estos carriles normalmente funcionan durante las horas pico de tráfico y requieren un número mínimo de ocupantes en el vehículo, aunque a menudo se permite su uso a motocicletas y autobuses independientemente del número de pasajeros.
Según los funcionarios de tránsito, hacer cumplir el requisito de ocupación de manera más estricta tiene como objetivo fomentar el uso compartido de automóviles y reducir la congestión del tráfico en las entradas a las principales ciudades.
El director de la DGT, Pere Navarro, ha afirmado anteriormente que la movilidad compartida será fundamental para el futuro del transporte en España. En su opinión, depender de automóviles privados para viajar diariamente al centro de las ciudades se está convirtiendo en “un lujo insostenible” en entornos urbanos cada vez más poblados.
Los coches eléctricos en España aún guardan varias ventajas
A pesar de perder este privilegio específico, los vehículos de cero emisiones todavía se benefician de una amplia gama de incentivos en toda España.
Los automóviles con etiqueta ambiental CERO siguen disfrutando de pleno acceso a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), que se han introducido en muchas ciudades españolas como parte de las políticas climáticas nacionales.
En algunos municipios, estos vehículos también se benefician de aparcamiento gratuito o con grandes descuentos en zonas reguladas, a veces sin límite de tiempo.
Los incentivos financieros siguen siendo otro atractivo importante. Los propietarios de vehículos eléctricos pueden tener derecho a deducciones fiscales de hasta el 15 por ciento en el impuesto sobre la renta personal, exenciones del impuesto de matriculación de vehículos y reducciones significativas en el impuesto de circulación anual, según el ayuntamiento.
Para muchos conductores –incluidos los expatriados que se han mudado a España y han adoptado vehículos eléctricos– estos beneficios financieros todavía hacen que los autos de cero emisiones sean atractivos a pesar de la pérdida de ciertas ventajas de movilidad.
Una señal de las cambiantes políticas de transporte de España
La eliminación del privilegio BUS-VAO refleja un cambio más amplio en el enfoque español de la política de movilidad.
Si bien las autoridades continúan promoviendo los vehículos eléctricos como parte de la transición energética y los objetivos climáticos del país, también están tratando de abordar la creciente congestión del tráfico en las principales ciudades.
Al centrarse en el uso compartido de automóviles y el transporte público en lugar del tipo de vehículo únicamente, los funcionarios esperan mejorar el flujo de tráfico y reducir la cantidad de vehículos de un solo uso que ingresan a las áreas urbanas.
Para los conductores, el mensaje es cada vez más claro: es posible que todavía se fomenten los coches más limpios, pero ya no ofrecen ventajas ilimitadas en la carretera.
Y para cualquiera que esté al volante de un vehículo de cero emisiones, especialmente aquellos que viajan en ciudades concurridas como Madrid o Barcelona, comprobar el número de pasajeros antes de entrar en un carril BUS-VAO ahora podría ahorrarle una multa inesperada de 200 euros.