El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha sido reelegido presidente del Partido Popular (PP) de la ciudad tras conseguir el 99,5% de los votos en un congreso del partido celebrado el sábado en Casa Esment. En su discurso posterior a la votación, Martínez dijo que el resultado demostraba que el partido estaba “unido” y agradeció el respaldo de sus afiliados, añadiendo que confirmaba que la estrategia política lanzada en 2021 estaba “avanzando con pasos firmes”.
Dijo que el objetivo del partido había sido recuperar el control del ayuntamiento de Palma en 2023 después de lo que describió como “ocho años de mala gestión por parte de partidos de izquierda”, que, según él, había llevado a “una disminución sin precedentes en la calidad de vida de la ciudad”. Martínez también defendió en el Ayuntamiento de Palma la labor del gobierno municipal desde la toma de posesión del PP, destacando las medidas en servicios públicos, seguridad y vivienda.
En cuanto a la seguridad pública, el alcalde dijo que el ayuntamiento estaba realizando “la mayor inversión presupuestaria de su historia”, con el objetivo de contratar más de 375 nuevos agentes de la Policía Local de aquí a 2027, superando el compromiso inicial de 300. La vivienda, añadió, sigue siendo una prioridad, y el ayuntamiento promueve medidas para aumentar la oferta mediante la liberación de terrenos, permisos de planificación más rápidos y el desarrollo de viviendas asequibles.
Martínez también destacó la inversión en barrios de la ciudad, afirmando que se estaban mejorando calles, plazas y equipamientos locales después de años en los que “muchos vecinos sintieron que el ayuntamiento les había dado la espalda”. Agradeció a la presidenta del Govern balear y líder regional del PP, Marga Prohens, y al presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, destacando la modificación de la Ley de Capital que garantiza a Palma una dotación mínima anual de 25 millones de euros.
Sin embargo, criticó lo que calificó de falta de compromiso del Gobierno central en varios proyectos pendientes, entre ellos el desarrollo de Son Busquets, las obras de Es Baluard des Príncep o la renovación de la depuradora de aguas residuales EDAR II (Palma). También describió la migración irregular como uno de los principales retos a los que se enfrentan Palma y Baleares, y pidió a Madrid que proporcione “soluciones” a lo que calificó de presión migratoria “insostenible”.