La ciudad de Valencia acoge este sábado 28 de marzo una nueva manifestación contra el expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, en una convocatoria que adquiere especial relevancia al ser la primera movilización ciudadana desde que esta misma semana ha sido citada a declarar como testigo por la jueza de Catarroja en el marco de la investigación judicial relacionada con la gestión de la dana. Miles de personas han partido desde la Plaza del Ayuntamiento al ritmo de dolçainers para exigir responsabilidades a Mazón. La marcha acaba de arrancar y los manifestantes se dirigen hacia la calle de la Paz. Entre las reclamaciones, claman contra el aforamiento del expresidente.
La protesta, impulsada por diversos colectivos sociales y asociaciones vecinales, recorre el centro de la ciudad con el objetivo de que el expresident pierda sus “privilegios” económicos y judiciales de estar en las Cortes, exige responsabilidades políticas y reclamar mayor transparencia en la actuación de las administraciones durante el episodio meteorológico que afectó gravemente a varios municipios de la provincia.
La convocatoria llega en un contexto marcado por la actualidad judicial. El titular del juzgado de Catarroja ha decidido citar a Mazón como testigo dentro de las diligencias abiertas para esclarecer posibles irregularidades en la gestión de la emergencia. Este movimiento ha reavivado el debate político y social, generando una mayor movilización ciudadana en los últimos días. Aunque la citación se produce en calidad de testigo y no implica imputación, los convocantes consideran que el hecho “refuerza la necesidad de dar explicaciones públicas”.
Rosa Álvarez, presidenta de la dana del 29 de octubre, ha asegurado que el colectivo seguirá reclamando responsabilidades “todo el tiempo que haga falta”, consciente de que el proceso será largo. “Donde no hay vergüenza, tiene que haber constancia”, ha afirmado, al tiempo que ha reiterado su petición de que Carlos Mazón deje de estar aforado y se le retire el escaño.
Álvarez ha mostrado su malestar por la situación judicial actual y ha cuestionado la falta de claridad en algunos aspectos del proceso. “Tampoco estaba clara la causalidad”, ha señalado, en referencia a las decisiones adoptadas por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV). En este sentido, ha expresado su perplejidad: “El TSJ está formado por cinco personas, no sé si con muchas o pocas ganas de trabajar, ni con más o menos afinidad hacia Mazón. Hemos visto imágenes que reflejan cierto compadreo”.
Asimismo, ha registrado unas declaraciones del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en el Congreso: “Dijo que estaba muy tranquilo, y después del pronunciamiento del TSJ se entiende por qué”.
Una de las pancartas contra Carlos Mazón /Laura Florentino
La presidenta de la asociación ha querido también desmontar la idea de que la investigación recaiga únicamente en una jueza: “No se puede decir que la jueza actúa en solitario. Detrás hay toda una Audiencia Provincial. No es una jueza aislada ni ‘una jueza roja’, como algunos intentan hacer ver”.
Álvarez ha denunciado que, mientras Mazón mantenga su condición de aforado, solo puede ser investigado por el TSJCV. “En este momento, este individuo se esconde detrás del escaño número 98. Si quienes tienen la competencia ni siquiera se atreven a investigarlo, lo único que tenemos son sus diferentes versiones. Es una situación muy vergonzosa”, ha lamentado.
Pese a todo, ha subrayado la determinación de las víctimas: “Trabajamos día y noche. A nuestros familiares no nos los van a devolver, pero si no lucháramos por ellos sería como matarlos dos veces”. En su caso personal, ha recordado el legado de su padre: “Lo que me dejó fue lucha, lucha y lucha”.
A las puertas de cumplirse 17 meses desde la tragedia, Álvarez ha reconocido el impacto emocional que sigue presente en su día a día. “Hay momentos en los que flaqueamos mucho. Cuando mi hija vuelve a casa a una hora que no es la habitual, por un instante pienso que es mi padre abriendo la puerta. El dolor y la incredulidad siguen ahí, porque no deberían haber muerto”, ha concluido.
Los organizadores esperan una alta participación, similar a la de anteriores protestas celebradas en la capital valenciana en las últimas semanas. Desde el Consell se insiste en que la actuación durante la danza se realizó conforme a los protocolos establecidos y se ha pedido “respeto a los tiempos judiciales”, evitando hacer valoraciones sobre el proceso en curso.
La manifestación de este sábado se perfila así como un nuevo termómetro del clima social en la Comunitat Valenciana, en un momento en el que la combinación de presión ciudadana y evolución judicial sitúa el foco sobre la gestión política de la crisis.
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