La economía balear cerró 2025 con un crecimiento del 3,3% pero da signos de ‘agotamiento’ y la guerra en Irán podría provocar un aumento de la inflación

La economía balear cerró el ejercicio 2025 con un crecimiento anual del 3,3%, cuatro décimas porcentuales menos que el año anterior, y ha confirmado signos de ‘agotamiento’ en el patrón de crecimiento en volumen. Ésta es la principal conclusión que se desprende del informe “Evolución Económica” publicado este lunes por la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB).

El cuarto trimestre de 2025 cerró con un crecimiento del 2,9%, lo que supone una desaceleración de tres décimas respecto al periodo anterior debido a un octubre “peor de lo esperado” en el sector turístico. En consecuencia, la tasa de crecimiento anual de la economía balear se sitúa en el 3,3%, frente al 3,7% registrado en 2024.

Este descenso interanual, afirmó la patronal en un comunicado, se debe a que la economía “se quedó sin fuelle” a medida que avanzaba el año, lo que confirma signos de “agotamiento” en el patrón de crecimiento basado en el volumen. Aun así, la economía balear se mantuvo por encima de la tasa de crecimiento media anual de España (2,8%) y de la Unión Europea (1,4%), esta última afectada por la debilidad de Alemania (0,4%) e Italia (0,8%) y, en menor medida, por una economía francesa en clara aceleración (1,2%).

Tres de cada cinco economías europeas vieron ralentizado su crecimiento de octubre a diciembre, como Polonia (3,6% frente a 4%), Irlanda (3% frente a 11,1%) y Suecia (2% frente a 2,57%). Por islas, Mallorca se mantuvo como principal dinamizador de la economía balear durante todo el año (3,3%), aunque perdió impulso en el último trimestre respecto al anterior (2,9% frente al 3,3%).

Ibiza y Formentera cerraron el año con un 3%, manteniéndose en los mismos niveles que en el tercer trimestre, mientras que Menorca registró una tasa de crecimiento del 2,7% tras desacelerarse una décima porcentual de octubre a diciembre. La desaceleración de la actividad económica, según el informe de la CAEB, no afectó la creación de empleo, que se mantuvo robusta de octubre a diciembre (3,4%), por encima de la media nacional (2,5%).

Los 523.304 trabajadores afiliados a la Seguridad Social a finales de diciembre suponen un nuevo récord en la serie histórica. Así, el desempleo cayó hasta el 5,3% de la población activa, una vez más por debajo de la media nacional (10%). La inflación cayó una décima de punto porcentual durante el cuarto trimestre de 2025 (3,2%) como consecuencia del aumento de los precios de la energía (5,3%) y la moderación de los servicios (3,9%).
Baleares cerró diciembre con una inflación del 2,9%, cayendo hasta el 2,2% en febrero de 2026.

Sin embargo, el conflicto en Oriente Medio ha reavivado la posibilidad de un nuevo repunte, como ya ha ocurrido a nivel nacional (2,3% en febrero y aproximadamente 3,3% en marzo) y en toda Europa.
Desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero, subraya la asociación, los precios del gas y del petróleo ya han aumentado un 70% y un 60%, respectivamente.

Desde la perspectiva de la oferta, en el cuarto trimestre se produjo una desaceleración del ritmo de crecimiento de los servicios hasta el 2,9%, que cerraron 2025 con un crecimiento del 3,3%. La industria sufrió un ligero descenso hasta el 1,4%, mientras que la construcción fue el sector más dinámico de octubre a diciembre, con un 4,2%. Por el lado de la demanda, el consumo privado vio moderar su crecimiento en el último trimestre de 2025 (3%). El índice del comercio minorista creció a un ritmo más lento (2,9%) que el trimestre anterior (6,1%), el volumen de negocios de la distribución de alimentos se moderó (0,6%) y la producción de bienes de consumo incluso disminuyó (-1,5%). De manera similar, el gasto de no residentes también perdió impulso durante el cuarto trimestre, cayendo del 5,5% al ​​0,2%.

Por el contrario, la inversión volvió a emerger como el componente más dinámico, fortaleciendo su ritmo de crecimiento en los últimos tres meses del año (4,1% frente a 3,8%), en línea con el buen desempeño del sector de la construcción. Finalmente, la demanda exterior redujo su aportación positiva como consecuencia de la moderación del aumento de las exportaciones de servicios turísticos hasta el 0,2%.

El año 2026, señaló la CAEB, comenzó con un “nuevo giro” en el panorama geopolítico internacional provocado por las tensiones en Venezuela y Groenlandia y, en particular, la intensificación del conflicto en Medio Oriente, que “una vez más hizo aumentar la incertidumbre global”. A corto plazo, la principal fuente de riesgo reside en el impacto que el actual aumento de los precios de la energía pueda tener sobre la inflación. A mediano y largo plazo, existen preocupaciones sobre los efectos que este nuevo aumento de la incertidumbre pueda tener sobre la actividad económica.

Las últimas previsiones publicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya apuntaban, antes de la reciente escalada geopolítica, hacia un escenario de crecimiento moderado para la economía global.
En este contexto, según el informe, Baleares afronta el nuevo ejercicio con la necesidad de acelerar una estrategia de crecimiento basada en un mejor uso de los recursos disponibles y en la generación de mayor valor añadido.

En un mundo marcado por la fragmentación estratégica, la volatilidad energética y la creciente presión sobre los recursos, la pregunta ya no es simplemente “cuánto puede crecer una región”, sino “hasta qué punto es capaz de seguir generando prosperidad, cohesión y bienestar de forma sostenible”. Es aquí, según la presidenta de la asociación, Carmen Planes, donde la región “debe comprometerse a construir una economía más robusta, productiva y preparada para sostener su posición en el escenario mundial”.