cuatro casas por el precio de una

“La compra de viviendas por parte de mallorquines en el norte peninsular puede desencadenar procesos específicos de gentrificación”, afirma Jesús González, catedrático de Geografía de la Universidad de Baleares (UIB). En este sentido, sostiene que muchos residentes en la isla están aprovechando la oportunidad para comprar viviendas en Asturias porque allí son mucho más baratas. El clima y la menor presión turística son otros de los factores que también animan a los isleños a comprar en el norte de España.

Así lo confirma el Portal de Estadísticas Notariales, que informa de que en Asturias el precio medio del metro cuadrado es de 1.326 euros: la superficie media de las viviendas es de 105 metros cuadrados y el precio medio de venta es de 139.055 euros. En el caso de Baleares (los datos son por provincia), el precio del metro cuadrado es de 4.102 €. La superficie media de las viviendas vendidas es de 121 metros cuadrados y el precio asciende a 497.728 euros. Por tanto, en Asturias se pueden comprar casi cuatro casas por el precio de una en Mallorca.

El presidente de la Asociación de Agentes Inmobiliarios (API) de Baleares, José Miguel Artieda, constata el creciente interés de los mallorquines por comprar vivienda en Asturias, así como en otras comunidades autónomas como Galicia. En muchos casos se trata de jubilados que venden su casa en Mallorca y, con el dinero que reciben, pueden comprar otra en la península y utilizar el dinero restante para disfrutar de una mayor calidad de vida. Cabe destacar que el coste de vida en Mallorca se encuentra entre los más altos de España, al igual que otros gastos cotidianos como combustible, ocio, etc.

A la pregunta de qué supone la gentrificación de los mallorquines en Asturias, el catedrático de Geografía de la UIB explica que conlleva cambios significativos, que van desde el tipo de vivienda hasta los negocios de las zonas afectadas, etc. En este sentido, señala que la gentrificación se refiere a un proceso de transformación urbana por el que una zona deteriorada o desfavorecida, con viviendas muy baratas, atrae inversores que la revitalizan, dando lugar a una movilidad social en la que una clase social más baja es sustituida por una más alta.

En el caso de los mallorquines, el citado experto señala que ‘quienes compran casas en el norte peninsular no tienen por qué ser necesariamente ricos’. Sin embargo, aunque a menor escala, este proceso también puede tener un impacto en pequeños pueblos o barrios, del mismo modo que la afluencia de gente del continente europeo pudo haberlo tenido en los pueblos y barrios de Mallorca.

Además, afirma que “la gentrificación está expulsando a las clases medias bajas de Mallorca”. En este sentido, destaca que “subir el alquiler en 200 o 400 euros al mes es un desahucio encubierto porque el inquilino no puede permitírselo y se ve obligado a marcharse”. En este punto, explica que la gentrificación es cuando se produce un proceso de transformación urbana por el que un barrio humilde o decadente, con viviendas muy baratas, atrae inversores que lo revitalizan, lo que provoca una movilidad social en la que una clase social baja es sustituida por otra más alta. “Cuanto más barata es la vivienda, más atrae a los especuladores”, afirmó.