El ministro español de Industria y Turismo, Jordi Hereu, admitió el viernes que ha habido un “leve” impacto en el número de llegadas de turistas a España como consecuencia del conflicto en Oriente Medio: “Si íbamos a crecer un 2% o un 3%, quizás ahora crezcamos menos”.
Sin embargo, destacó que en el país no hay escasez y que los depósitos están “llenos de queroseno”, al tiempo que destacó que es igualmente importante que otros países europeos que no tienen una cadena de suministro tan diversificada también tengan acceso. “Si España tiene combustible, pero el vuelo de Málaga a Gatwick tiene problemas de suministro en Gatwick, nosotros también tenemos un problema”, explicó Hereu en Barcelona, durante su participación en el ciclo “Converses del degà” organizado por el Col·legi d’Economistes junto al decano de la facultad, Carlos Puig de Travy.
Pese a este contexto, para la ministra, “lo que está sucediendo no nos obliga a cambiar nuestra hoja de ruta, sino a perseverar en esta estrategia turística estando muy atentos a la situación actual”.
La ministra de Turismo se refirió a un modelo turístico basado en la descentralización de los destinos, la diversificación de productos, la reducción de la estacionalidad y la digitalización.
Hereu confía en que el “atractivo” turístico de España compense este año la posible reducción de los viajes aéreos que pueda derivarse del aumento del coste y la menor disponibilidad de queroseno, y que España siga viendo un crecimiento del número de turistas, aunque “muy ligero”. En cualquier caso, el ministro dejó claro que batir otro récord de turistas internacionales es lo que “menos le preocupa”, porque le interesan mucho más “los ingresos” que generan los visitantes que su número total.
Hereu recordó que en 2025 España recibió unos 97 millones de visitantes extranjeros, que aportaron 135.000 millones de euros a la economía española; y señaló que la tendencia para los dos primeros meses de 2026 es “buena”, porque los ingresos están creciendo más rápido que el número de turistas, “y ese es el modelo”.
En cuanto a los próximos meses, afirmó que las estimaciones que se hagan siempre estarán sujetas a lo que pueda suceder y se refirió a la guerra en Oriente Medio. En primer lugar, aseguró que España desea “paz” en la región y señaló que el turismo tiene “la fuerza suficiente” en el país para no depender de los problemas de otros.
Sugirió que la guerra en Oriente Medio es un factor que podría atraer más turistas a España, porque parte de la demanda del Mediterráneo oriental y de Oriente Medio podría desplazarse al Mediterráneo occidental y “obviamente” a un país “seguro”, “amigable” y “respetuoso” como España.
El contexto de guerra en Oriente Medio hace que España sea “atractiva”, destacó Hereu.
Sin embargo, advirtió que factores como el “encarecimiento del queroseno”, que hace que los viajes aéreos “puedan disminuir”, o el relativo declive económico de países como Alemania, Francia o Italia, entre otros, “pueden disuadir” a los turistas. Aunque las compañías aéreas han reservado más plazas en sus rutas a España y las pernoctaciones “no van mal”, la persistencia de la guerra “puede afectar a las ganas de viajar”, afirmó Hereu, quien no obstante destacó la “resiliencia” del turismo internacional pese a la situación actual.
La ministra también admitió que España “está siguiendo de cerca el queroseno, su precio y su disponibilidad”, dado el impacto que puede tener en la actividad turística. En este contexto, Hereu abogó por seguir diversificando la oferta turística y reducir la estacionalidad. Además, preguntado por los efectos de la guerra en la industria española, la ministra respondió que, de momento, el país está “aguantando bien”, a pesar de la subida de los precios de los combustibles.
Sin embargo, admitió estar “preocupado” por los efectos que pueden surgir en los próximos meses si la guerra se prolonga. En cualquier caso, afirmó que España está “mejor” que otros países europeos debido a las inversiones realizadas en los últimos años, como el desarrollo de las renovables. Por otro lado, señaló que países como Italia buscan con “mucha mayor desesperación” asegurar su suministro energético debido a su dependencia mucho mayor del gas. En cualquier caso, Hereu destacó que Europa es un “club” y que los problemas de Francia, Alemania o Italia son también “nuestros problemas”.