Empresas y sindicatos discrepan sobre las buenas cifras de empleo en Baleares

El desempleo en Baleares cayó un 7,8% en abril respecto al mismo mes del año pasado, mientras que el empleo (altas en la seguridad social) aumentó algo más del tres por ciento. El número de personas desempleadas el mes pasado fue de 24.546, el más bajo para un abril desde que comenzaron los registros. La cifra de empleo fue la más alta jamás registrada en abril: 605.630.

Para el Govern balear las cifras demuestran que las islas, de cara a la temporada alta, tienen “el pleno empleo consolidado” y un mercado laboral que combina crecimiento del empleo, reducción del paro y mejora de las condiciones de contratación.

La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares CAEB, Carmen Planas, apunta a “un alto ritmo de crecimiento durante y después de las vacaciones de Semana Santa” y confía en que no habrá perturbaciones en los meses punta del año, a pesar de la incertidumbre que persiste en Oriente Medio. “Los empresarios apuestan por la calidad del servicio en un destino tan bien posicionado como Baleares.”

Jordi Mora, de la federación de asociaciones de pequeñas y medianas empresas Pimem, califica los datos de “muy buenos” y de “estabilidad económica y confianza empresarial”. Sin embargo, insta al gobierno a centrarse en las debilidades que amenazan la competitividad de la economía balear: la vivienda y la escasez de mano de obra cualificada y no cualificada.

El secretario general de UGT en Baleares, Pedro Homar, celebra que la estacionalidad y el periodo de inactividad económica estén disminuyendo, pero añade que la fórmula económica de la región tiene deficiencias que están generando una “clara recesión social”.

Maria Àngels Aguiló, de CCOO, sostiene que “en una región donde es más difícil tener una casa que un trabajo, los datos positivos de creación de empleo y la disminución del paro no tienen consecuencias para la clase trabajadora”. “Ahora mismo la preocupación no es la falta de trabajo, sino poder pagar las necesidades básicas. El modelo de Baleares es insostenible y preocupante.”