Villarejo intenta librarse de Kitchen equiparando su “trabajo de inteligencia” contra Bárcenas con los “servicios al Estado” de la ‘Operación Cataluña’

Las primeras seis semanas del juicio de la operación Kitchen han puesto de manifiesto que entre las defensas de los diez acusados ​​hay dos estrategias claramente diferenciadas. La de José Manuel Villarejo, que define la actuación de la cúpula del Ministerio del Interior contra el extesorero del PP Luis Bárcenas como “un trabajo de inteligencia”, que equipara con la conocida como Operación Cataluña –que ningún juzgado ha querido investigar en España–; y el resto de implicados, que literalmente niegan la existencia de una operación parapolicial.

Y por eso este lunes el letrado Antonio José García Cabrera, que ejerce la defensa de Villarejo, podrá insistir en su versión tras escuchar las declaraciones que prestó el 26 de marzo de 2019 y el 9 de marzo de 2020 el también comisario jubilado Enrique García Castaño, que se libró finalmente del banquillo por un problema grave de salud. En esa intervención en la Audiencia Nacional, el que fuera comisario jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía, conocido con el apodo de El Gordo, reconoció su actuación contra Bárcenas, pero citó hasta en tres ocasiones la “operación Cataluña”, que en las agendas del comisario retirado se denomina ‘Proyecto Barna’.

En la primera alusión, García Castaño justificó que tenía en su poder la documentación que sustrajeron en 2013 a Bárcenas porque se la llevó a su casa tras ser cesado como jefe de la UCAO. Y afirmó que no era una situación excepcional, sino que disponía de datos de otros operativos policiales, entre ellos el de la “Operación Cataluña”, que tenía “completa”.

Fondos reservados

En la segunda alusión, el Gordo rechazó que la Secretaría de Estado de Seguridad conociera que el exchófer de Bárcenas, Sergio Ríos, cobraba de los fondos reservados del Ministerio del Interior. Todo lo contrario que pasaba, insistió García Castaño, con la “operación Cataluña”, que se dirigió contra los políticos independentistas catalanes y que, según dijo, requirió de una mayor cantidad de dinero público.

La tercera alusión de García Castaño a la intervención de carácter reservado en Cataluña se produce en el interrogatorio de uno de los dos fiscales del caso, Ignacio Stampa, quien, al preguntar al exjefe de la UCAO sobre si el exdirector general de la Policía Ignacio Cosidó estaba al tanto de la Kitchen, respondió: “Lo que conoció al director de la policía perfectamente, pues ahí he estado yo presente, es lo de la Operación Cataluña. Eso sí”. Pero esta respuesta no agradó al fiscal Stampa, quien dejó clara su intención: “Ahora mismo estamos hablando de la operación Kitchen”, zanjó.

Precisamente, en el interrogatorio en el juicio de Kitchen a la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal, el abogado de Villarejo preguntó a la expresidenta de Castilla-La Mancha si en algún momento el comisario jubilado se había quejado de haber puesto “a disposición del Estado un patrimonio empresarial suyo en una operación de interés para la unidad de la nación española”. Fue ahí cuando la expolítica reconoció que, “en alguna ocasión”, aunque no pudo concretar la fecha, el comisario “se quejaba de que él era un hombre que como policía había prestado grandes servicios al Estado para muchas cosas importantes y que no se los habían recompensado lo suficientemente”.

El primer juicio

Ya en el primer juicio contra Villarejo, por las piezas separadas Iron, Land y Pintor, por las que fue condenado a 19 años de prisión, el letrado de Villarejo llegó a preguntarse: “¿Por qué la Operación Kitchen se investiga y la Operación Cataluña, no?”. Para García Cabrera no tiene sentido que los diferentes jueces rechazaran analizar todo lo referente a la actuación en Cataluña en los años que precedieron al procés y, en cambio, sí se metan a indagar sobre el espionaje a Bárcenas. “La Operación Cataluña es la continuación de Kitchen”, defendió el letrado.

En el juicio de Kitchen, García Cabrera ha tratado de orientar sus preguntas hacia la tesis de que la actuación de su cliente era legal, ya que Villarejo buscaba el dinero que Bárcenas escondía en Suiza. Y que llevó a cabo esta investigación después de que en el sumario de Gürtel se constatara que la mujer del extesorero del PP, Rosalía Iglesias, disponía de una cuenta en el país europeo.

En este sentido, el exjefe de la Comisaría General de Policía Judicial José Santiago Sánchez Aparicio aseguró que los trabajos de inteligencia con confidentes se podían llevar a cabo al margen de las causas abiertas. Además, afirmó que el director adjunto operativo (DAO) Eugenio Pino le comunicó la existencia de una operación de inteligencia al entorno del extesorero del PP Luis Bárcenas. Sin embargo, relató que en la UDEF, la unidad que investigaba la corrupción del PP, no se sabía nada sobre la investigación desarrollada por Villarejo.

Suscríbete para seguir leyendo