Salt & Fiber, una startup de ClimateTech con sede en Malmö que transforma pastos marinos de playa en hilos textiles sostenibles, ha conseguido 300.000 euros en una ronda de inversión previa a Seed. Hoy, la empresa también lanza una campaña de financiación colectiva por valor de 45.000 euros.
Fundada en 2025 por Annika John, la empresa desarrolla textiles sostenibles a partir de pastos marinos, un recurso natural que se encuentra a lo largo de las costas. Según la empresa, su solución aborda dos cuestiones críticas. Afirma que los municipios costeros gastan millones en la eliminación de pastos marinos de las playas y luego los depositan en vertederos, liberando emisiones de metano.
Mientras tanto, la producción textil convencional es una de las industrias más contaminantes del mundo, y las marcas europeas se enfrentan a una presión cada vez mayor para reducir las emisiones de la cadena de suministro y cumplir con regulaciones de sostenibilidad como CSRD y marcos de responsabilidad ampliada del productor, al tiempo que necesitan materiales locales, rastreables y de bajo impacto.
Al transformar las praderas marinas varadas, un material que normalmente no se utiliza, en fibras de alta calidad, Salt & Fiber pretende crear una alternativa ambientalmente responsable a los textiles convencionales.
La empresa afirma que sus fibras están hechas de pastos marinos varados que no requieren agua dulce, fertilizantes ni tierra. Estas fibras son completamente de origen vegetal y biodegradables, sin polímeros sintéticos ni desprendimiento de microplásticos durante todo su ciclo de vida. Afirma que son seguros tanto para los humanos como para el medio ambiente.
Además, señala que sus métodos de procesamiento excluyen los productos químicos nocivos y no generan subproductos tóxicos. Las fibras de pasto marino son naturalmente resistentes al fuego, lo que las hace menos propensas a encenderse y pueden autoextinguirse sin tratamientos químicos.
Salt & Fiber informa que su producción piloto está en marcha y ha cerrado un acuerdo de suministro con un municipio sueco en la costa sur del país. La empresa también forma parte de la incubadora Älmhult x IKEA y tiene como objetivo la comercialización entre 2027 y 2028. También planea donar el 5 por ciento de los ingresos de la campaña de financiación colectiva a la restauración de las praderas marinas del Mar Báltico, aunque esta iniciativa aún está en discusión.