Durante años, muchas personas han tomado suplementos de calcio y vitamina D para ayudar a mantener sus huesos fuertes a medida que envejecen.
Entra en cualquier farmacia o supermercado y encontrarás estantes llenos de productos que prometen apoyar la salud ósea, prevenir fracturas y reducir el riesgo de caídas.
El calcio es un componente importante de los huesos, mientras que la vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Si los huesos débiles aumentan el riesgo de fracturas, seguramente tomar más calcio y vitamina D debería ayudar a mantener los huesos fuertes.
Pero un nuevo estudio importante sugiere que la realidad puede ser mucho más incierta.
Los investigadores analizaron datos de 69 ensayos clínicos en los que participaron más de 154.000 adultos de todo el mundo.
Estos estudios compararon suplementos de calcio, suplementos de vitamina D o una combinación de ambos con un placebo o ningún tratamiento.
El objetivo era responder a una pregunta que tiene implicaciones importantes para millones de personas: ¿estos suplementos realmente previenen fracturas y caídas?
Cuando los investigadores observaron el calcio solo, encontraron poca o ninguna reducción significativa en las fracturas o caídas.
Lo mismo ocurrió con la vitamina D tomada sola. Incluso entre los estudios que involucraron a decenas de miles de participantes, la suplementación con vitamina D prácticamente no mostró diferencias en el riesgo de fracturas en comparación con no tomar nada en absoluto.
¿Qué tal si tomamos calcio y vitamina D juntos?
Los resultados parecieron un poco más alentadores a primera vista. La suplementación combinada se asoció con una pequeña reducción en algunos tipos de fracturas.
Sin embargo, cuando los investigadores observaron más de cerca, encontraron que estos beneficios eran extremadamente modestos. Por ejemplo, la reducción de las fracturas generales fue aproximadamente una menos por cada 100 personas que tomaban suplementos.
Las fracturas de cadera, una de las lesiones más graves que afectan a los adultos mayores, se redujeron en sólo unos tres casos por cada 1.000 personas. Los investigadores concluyeron que estos beneficios eran demasiado pequeños para ser considerados “clínicamente significativos” para la mayoría de las personas.
En otras palabras, los beneficios pueden existir sobre el papel, pero es poco probable que marquen una diferencia sustancial en la vida cotidiana del adulto mayor promedio.
Esto es importante porque las caídas y las fracturas son importantes problemas de salud pública. Aproximadamente uno de cada tres adultos de 65 años o más sufre al menos una caída cada año.
Las caídas pueden provocar fracturas de huesos, ingresos hospitalarios, pérdida de independencia y disminución de la calidad de vida. Es comprensible que muchas personas estén ansiosas por hacer todo lo posible para reducir estos riesgos.
Sin embargo, este estudio sugiere que es poco probable que los suplementos por sí solos sean la respuesta.

Prácticas de prescripción
Los hallazgos también plantean preguntas sobre las prácticas de prescripción actuales. A pesar de la creciente incertidumbre sobre su eficacia, los suplementos de calcio y vitamina D siguen recomendándose y prescribiéndose ampliamente en muchos países.
En el Reino Unido, el gasto en recetas de vitamina D ha aumentado dramáticamente en las últimas dos décadas.
Es importante destacar que el estudio no dice que el calcio y la vitamina D sean innecesarios. Siguen siendo nutrientes esenciales para la salud ósea y muscular. Lo que la investigación cuestiona es la idea de que todo el mundo debería tomar suplementos de forma rutinaria para prevenir fracturas.
Para las personas con osteoporosis, deficiencia de vitamina D o ciertas condiciones de salud, los suplementos aún pueden desempeñar un papel importante como parte de su atención médica.
Las conclusiones del estudio se aplican principalmente a la población adulta en general, en particular a las personas que viven de forma independiente en la comunidad y que no padecen una deficiencia grave de vitamina D ni enfermedades óseas.
Entonces, si los suplementos no son la solución, ¿qué funciona?
La evidencia más sólida continúa respaldando la actividad física regular, en particular ejercicios de resistencia y con pesas que desafían músculos y huesos.
Caminar, hacer entrenamiento de fuerza, ejercicios de equilibrio y tai chi pueden ayudar a mantener la fuerza ósea, mejorar la estabilidad y reducir el riesgo de caídas.

Si bien el calcio y la vitamina D desempeñan un papel fundamental en la biología ósea, el simple hecho de tomar suplementos no necesariamente conduce a menos fracturas o caídas.
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Para muchos adultos, mantener la salud ósea puede depender menos de lo que hay en el botiquín y más de mantenerse activos, llevar una dieta equilibrada y tomar medidas prácticas para reducir el riesgo de caídas.
A medida que las poblaciones siguen envejeciendo, encontrar formas eficaces de prevenir las fracturas sigue siendo una prioridad.
Esta nueva evidencia sugiere que la suplementación rutinaria de calcio y vitamina D, alguna vez considerada una piedra angular de la prevención, puede no brindar los beneficios que muchas personas esperan.
Prasad Nishtala, lector, ciencias biológicas, Universidad de Bath
Este artículo se vuelve a publicar desde The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lea el artículo original.