La Navidad se ha adelantado a Palma, al menos a las calles de la ciudad. A pesar de que el verano apenas ha comenzado, los trabajadores ya han comenzado a instalar las luces festivas de la capital, y los recolectores de cerezas han aparecido en varios vecindarios semanas después de que comenzara la temporada más calurosa.
Durante los últimos días, los equipos han estado colocando las tradicionales decoraciones LED a lo largo de algunas de las calles más transitadas de Palma, incluidas la calle 31 de Desembre y Jaume Balmes. Las obras se reanudan meses antes del encendido oficial de las luces navideñas, creando un inusual contraste con las elevadas temperaturas del verano.
El Ayuntamiento de Palma afirma que el inicio anticipado es deliberado. Los funcionarios explicaron que el proceso de instalación requiere una gran planificación y tiempo, con el objetivo de garantizar que las exhibiciones festivas estén listas en todos los vecindarios para cuando las luces se enciendan oficialmente a finales de este año.
El ayuntamiento adoptó el mismo enfoque el año pasado, cuando también comenzaron las obras en junio tras una ampliación del programa de iluminación navideña de la ciudad. Las decoraciones adicionales y la cobertura más amplia en más distritos han hecho de la instalación una operación logística más grande que en años anteriores.
Tradicionalmente, las luces navideñas se instalaban a finales de agosto o durante septiembre, teniendo lugar el encendido oficial a finales de noviembre coincidiendo con el Black Friday y la temporada de compras festivas. Pero en Palma, la cuenta atrás para la Navidad comienza mucho antes de que termine el verano, un espectáculo que se ha convertido en una característica cada vez más familiar de las calles de la ciudad.