El inspector Fraga avisó de los audios que implican a Cospedal, pero se forzó un juicio truncado de Kitchen

El primer día del juicio oral de Kitchen acudí a San Fernando de Henares. Saludé a casi todos los acusados, comenzando por el exministro Jorge Fernández Díaz y José Manuel Villarejo y Francisco Martínez, y cuando uno de ellos, el inspector José Ángel Fuentes Gago (se le han retirado las acusaciones) me preguntó qué pensaba sobre la causa: “El juez ha hecho una nefasta instrucción, consciente o no parece que quisiera la nulidad” contesté. “Pero tú eso no lo escribirás” replicó. “Podrás leerlo esta noche”, aseguró.

En mi análisis, esa noche del 6 de abril escribí: “La nefasta instrucción de Kitchen, ¿será un acto fallido del juez instructor para que haya nulidades o se anule el juicio? Castellón hizo mandobles a diestro y siniestro, oa izquierda y derecha, que han producido un Frankenstein en la cocina del juez”.

Y mira por dónde, cuando el juicio se termina, un grupo de pruebas incriminatorias contra María Dolores de Cospedal, secretaria del Partido Popular, en contacto de trabajo con el comisario José Manuel Villarejo desde 2009, y más tarde como ministra de Defensa hasta 201, duermen en el juzgado de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional.

Ahora, el juez Antonio Piña -que cuando el inspector jefe Gonzalo Fraga le intentó explicar la importancia de tres audios, le cortó y dijo que la causa Kitchen ya estaba cerrada- pide a la Unidad de Asuntos Internos (UAI) que localice el material y le envíen un informe.

¡Pero si la UAI, es decir, Gonzalo Fraga, los aportó al juez Manuel García Castellón y el fiscal César de Rivas lo despreciaron! Fraga informó de ello en el juicio. Y el tribunal rechazó reproducir esos audios: están en la pieza 34.

Más tarde, tanto el actual juez instructor Piña como el fiscal volvieron a despreciar nuevas pruebas. Lo hicieron con el audio difundido por RAC1 en marzo de 2025, en el que Cospedal señala a Rajoy. Cospedal le dice a Villarejo que “el presidente” le ha informado de que habían “limpiado a este”, en referencia a Bárcenas, “todo lo que tenía”. Es decir: el material comprometido que le habían secuestrado en la operación Kitchen (Rajoy declaró en el juicio que era una operación para buscar el dinero de Bárcenas ¡ya encontrado por las autoridades suizas!).

Eso ocurrió cuando Gloria de Pascual, abogada de la acusación popular del PSOE, solicitó que se aportase esos audios. Ahora el juez Piña ha requerido a la emisora ​​los audios completos.

Lo que es una realidad: la prescripción de los delitos de Kitchen sería en 2027. Si el inspector Gonzalo Fraga no vuelve a intentarlo, la señora Cospedal y Rajoy, después de engañar al tribunal, se irán de rositas.

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