La búsqueda de otro planeta similar a la Tierra acaba de dar un gran paso adelante

Los astrónomos han confirmado por primera vez la existencia de un planeta rocoso con una atmósfera que también se encuentra en lo que se conoce como zona habitable.

Ubicado a 48 años luz de distancia, el exoplaneta (es decir, un planeta fuera de nuestro sistema solar) puede ser lo más similar a la Tierra que los investigadores hayan encontrado. Si no es un gemelo, entonces ciertamente es un miembro de la familia.

Investigadores del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica pudieron detectar firmas de helio alrededor de LHS 1140 b, un exoplaneta que gira alrededor de una enana roja fría. El cuerpo previamente identificado tiene una composición rocosa y está lo suficientemente alejado de su estrella anfitriona como para poder retener agua líquida en su superficie. El equipo documentó sus hallazgos en la revista Science esta semana.

La presencia de una atmósfera es esencial para que un planeta sustente la vida tal como la conocemos. En la Tierra, por ejemplo, la atmósfera permite que el agua permanezca en estado líquido, en lugar de hervir o sublimar fácilmente. También ayuda a mantener un clima estable regulando la temperatura del planeta y reduce el impacto de la radiación espacial dañina.

Los astrónomos que buscan planetas habitables suelen buscar condiciones del tipo Ricitos de Oro que podrían ser las adecuadas para la vida. LHS 1140 b es el primer exoplaneta que proporciona evidencia sólida de que cumple los tres requisitos de ser un cuerpo rocoso ubicado en la zona habitable de una estrella que también conserva atmósfera.

El planeta fue descubierto en 2017 y los nuevos hallazgos se basan en observaciones realizadas en 2024 y 2025. Para detectar una atmósfera a 48 años luz de distancia, los investigadores identificaron fugas de helio que emanaban del planeta. Proporcionan pruebas contundentes de que el planeta tiene atmósfera y, además, de que esta atmósfera existe desde hace al menos 3 mil millones de años. Los investigadores primero detectaron la firma espectral del helio y luego utilizaron modelos físicos para reconstruir cómo ese gas escapa de la atmósfera.

Si bien el planeta se encuentra en una zona habitable, eso no es prueba de vida ni de que su entorno se parezca al de la Tierra. De hecho, basándose en la cantidad de helio que se escapa, los investigadores sugieren que la atmósfera es muy diferente a la nuestra. La capa superior, de la que se expulsa el helio, es sólo la más evidente. En las capas inferiores podrían haber gases pesados ​​como nitrógeno, dióxido de carbono o monóxido de carbono.

Es importante destacar que el estudio confirma la viabilidad de la técnica que utilizó el equipo para detectar una atmósfera. En el futuro, los científicos necesitarán observar el planeta con instrumentos más potentes para caracterizar completamente su atmósfera e investigar si tiene océanos en la superficie u otras características compatibles con la habitabilidad.

“Hace veinte años nos preguntábamos si existían otros planetas de tipo terrestre”, dice en un comunicado de prensa Robin Wordsworth, profesor de Harvard y uno de los autores del estudio. “Luego supimos que eran comunes y encontramos algunos en la zona habitable. La siguiente pregunta fue si alguno de ellos había logrado mantener una atmósfera. Ahora sabemos que al menos uno lo ha hecho”.

Esta historia apareció originalmente en WIRED en Español y ha sido traducida del español.