Batalla de pólvora sacude Orihuela en choque de moros y cristianos – The Leader

En la Guerrilla Única de la Pólvora participaron un récord de 190 participantes, incluidos 171 mosqueteros autorizados, cada uno con un kilo de pólvora. Cualquier persona que participe como tirador deberá estar en posesión de la licencia de armas de fuego correspondiente para armas de avancarga.

Un récord de 171 mosqueteros dispararon más de 170 kilos de pólvora ante una nueva y espectacular recreación multimedia de la toma del castillo en la plaza Ramón Sijé

Las calles de Orihuela estallaron con el trueno de la pólvora el martes cuando las fiestas de Moros y Cristianos de la ciudad protagonizaron su tradicional batalla por el control del castillo.

Tras la ofrenda floral del domingo a las santas patronas Justa y Rufina, las coloridas festividades tomaron un cariz decididamente más ruidoso cuando mosquetes, trabucos y arcabuces llenaron de humo y ruido el centro histórico.

En la Guerrilla Única de la Pólvora participaron un récord de 190 participantes, incluidos 171 mosqueteros autorizados, cada uno con un kilo de pólvora. Cualquier persona que participe como tirador deberá estar en posesión de la licencia de armas de fuego correspondiente para armas de avancarga.

El total de más de 170 kilos supuso otro importante aumento de participación. En ediciones anteriores se utilizaron 118 kilos en 2023, 125 kilos en 2024 y 134 kilos el año pasado.

La procesión siguió su recorrido habitual a la inversa, comenzando en la Glorieta Gabriel Miró y finalizando en el Paseo Calvo Sotelo. El objetivo del cambio era facilitar la participación de los mosqueteros y de los principales representantes del festival en la posterior recreación de la toma del castillo.

Durante todo el desfile, miembros de las comparsas moras y cristianas alzaron sus armas, dispararon ráfagas coordinadas y cargaron por las calles mientras recreaban la lucha entre la media luna y la cruz.

La pólvora sigue siendo uno de los acontecimientos más dramáticos de las fiestas de Moros y Cristianos de Orihuela, declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Un nuevo escenario para la toma del castillo

La Toma del Castillo de este año se estrenó por primera vez en la Plaza Ramón Sijé, trasladándose desde su tradicional sede en la Glorieta Gabriel Miró.

La producción también fue completamente rediseñada como una experiencia teatral y audiovisual inmersiva que combina actuaciones en vivo, música, danza, proyecciones tridimensionales y efectos digitales.

Los organizadores esperan que el nuevo formato se convierta en una característica permanente de futuras celebraciones, complementando la ceremonia de desembarco recientemente introducida en Orihuela Costa y creando una narrativa que vincule la llegada de las fuerzas opositoras a la costa con la reconquista cristiana debajo del Monte de San Miguel.

En años anteriores, ambos bandos representaron varios episodios históricos y legendarios en torno a un castillo temporal. Estos incluyeron el Pacto de Tudmir en 713, la captura árabe de la fortaleza y la versión cristiana de La Puerta de la Traición, que culminó con el izamiento de la bandera del bando victorioso.

Sin embargo, el imponente castillo construido expresamente para el festival fue destruido durante las devastadoras inundaciones de septiembre de 2019. La estructura, inaugurada ese mismo año, medía 26 metros de largo, 11 metros de alto y nueve metros de profundidad y se decía que era el castillo festivo más grande de su tipo en España.

Desde entonces, la asociación organizadora se vio obligada a contratar un sustituto más pequeño y costoso.

Este año, se abandonó la estructura física a favor de proyectar un castillo digital a través de las fachadas del Centro Cultural Miguel Hernández y el recientemente restaurado antiguo edificio de la Caja de Ahorros de Monserrate.

A través de videomapping, animación e ilusiones ópticas, los edificios parecieron cobrar vida, brindando un telón de fondo dramático para una producción destinada a demostrar que las fiestas de Orihuela son mucho más que desfiles, disfraces elaborados, música y pólvora.

La leyenda de la Armengola

En el centro de la actuación estaba la leyenda de Armengola, la célebre heroína medieval de Orihuela. El guión fue adaptado de La puerta de la traición de Atanasio Die.

La historia retrata la Orihuela medieval como una comunidad en la que conviven musulmanes, cristianos y judíos en medio de una floreciente cultura de intelectuales, poetas y filósofos. El conflicto estalla cuando el cabildo musulmán, temiendo la llegada de tropas castellanas, decide eliminar a la población cristiana de la ciudad.

Según la leyenda, la Armengola, enfermera del hijo del gobernante local Benzaddan, se entera del complot y lidera a los vecinos del Arrabal Roig en un asalto al castillo en vísperas de la festividad de las santas Justa y Rufina.

La producción teatral estuvo a cargo de Teatro Expresión, dirigida por Manuela García Gómez y coordinada por Javier García Gómez-Die.

También participaron bailarines de la Academia Ana Belén Navarro. Navarro interpretó el año pasado a la Armengola, mientras que Pilar Hernández desempeña el papel ceremonial de las actuales fiestas. La acompañaron el embajador cristiano Eduardo Aparicio y el embajador moro Francisco Sánchez.

“La unión es nuestra fuerza”

Tras la actuación, el gobernador del castillo, Raúl Muñoz, se dirigió a los presentes y calificó su nombramiento como “un honor y una responsabilidad” que había asumido con orgullo y humildad.

Muñoz, que dirigió durante una década la comparsa Moros J’Alhamed y participa en las fiestas desde los 15 años, agradeció a los Armengola, a los embajadores, al comité central de fiestas y a su familia.

También rindió homenaje a las miles de personas que cada año llenan de color, música y celebración las calles de Orihuela, instando a las comparsas a permanecer unidas para proteger y desarrollar las tradiciones festivas de la ciudad.

“La unidad es nuestra fuerza”, afirmó. “En las batallas más difíciles, se hace evidente la unidad de toda una comunidad”.

Concluyó con el grito de guerra: “Que aquellos que lo deseen se unan a nosotros y que aquellos que puedan se opongan a nosotros. ¡Viva la fiesta!”.

Todas las imágenes cortesía de Vega-Baja.com