La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), Carmen Planas, afirmó este miércoles, en relación al debate sobre el turismo de masas, que en las islas “el crecimiento no puede ser ilimitado” y reclamó al Gobierno regional que gestione los flujos turísticos.
Planas ha señalado que lo “más importante” es hacer una “buena gestión” de la llegada de visitantes a Baleares, una responsabilidad que, a su juicio, recae en el Gobierno regional, que tiene la tarea de hacer cumplir la normativa y realizar inspecciones e imponer sanciones cuando sea necesario.
El presidente de la organización también defendió la necesidad de avanzar hacia un modelo turístico basado en generar mayor valor y calidad, más que en incrementar el número de visitantes. Respecto a la manifestación organizada este domingo en Palma por la plataforma ‘Menos turismo, más vida’, ha manifestado su respeto a cualquier manifestación que se realice de forma pacífica.
También calificó de “proporcionada” la actuación de la Guardia Civil en la detención de dos jóvenes acusadas de destrozar varias oficinas de una agencia inmobiliaria en Santa Maria del Camí como protesta contra el impacto del modelo económico centrado en el turismo. El presidente de la CAEB compareció ante los medios de comunicación, acompañado de los vicepresidentes y representantes de las principales asociaciones de la patronal, para leer un manifiesto sobre el modelo turístico y económico de Baleares.
Planas defendió que el turismo es una actividad esencial para la economía de las islas y abogó por un debate “riguroso, honesto y constructivo” que evite el “extremismo” y permita abordar las causas estructurales de los principales problemas del archipiélago.
Afirmó que los empresarios son “plenamente conscientes” de las dificultades que afrontan Baleares, entre ellas el acceso a la vivienda, la presión sobre las infraestructuras, los problemas de movilidad, la protección de los recursos naturales y la creciente dificultad para construir una vida en las islas. “Estos no son problemas aislados; están interrelacionados, lo que los hace más complejos, y los problemas complejos requieren soluciones complejas”, señaló.
El dirigente empresarial sostuvo que la crisis inmobiliaria no se puede atribuir únicamente al turismo y señaló que ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga y Valencia están experimentando subidas similares del precio de la vivienda.
En su opinión, este fenómeno está impulsado por una combinación de factores, entre los que se incluyen décadas de insuficiente oferta de vivienda pública, un aumento de la población residente, la compra de segundas residencias, la inversión inmobiliaria internacional, la existencia de propiedades vacías, retrasos administrativos, la escasez de suelo disponible y las decisiones de planificación urbana y fiscal que se han ido acumulando a lo largo de los años.
En materia de transporte, señaló que los problemas de tráfico no desaparecen fuera de la temporada turística, por lo que cree que hay causas estructurales que requieren planificación e inversión. Advirtió que reducir el número de visitantes por sí solo no resolvería estos problemas y abogó por un enfoque de gestión turística basado en la planificación, la inversión, la transparencia y las decisiones sostenidas en el tiempo.
El verdadero debate no debería centrarse en si Baleares necesita más o menos turismo, sino en qué tipo de turismo desean desarrollar, qué valor genera, cómo se distribuye la riqueza que produce y cómo se pueden reducir sus impactos ambientales y sociales.
Planas subrayó que una reducción del turismo no conduciría automáticamente a una mejora de la calidad de vida y cuestionó si problemas como la falta de viviendas asequibles, las listas de espera en atención sanitaria, la congestión del tráfico o la escasez de infraestructuras desaparecerían con menos visitantes.