VIAJE DE ESTADO | Macron visitará España a finales de mes tras ofrecer ayuda por Ceuta y defender la cooperación con Marruecos

El presidente francés, Emmanuel Macron, realizará un viaje de Estado a España este mes de septiembre. La visita se producirá los próximos 29 y 30 de septiembre, según ha adelantado ‘La Vanguardia’ y confirmó fuentes de Moncloa. España y Francia buscan fortalecer sus relaciones bilaterales para dar continuidad a los acuerdos en la cumbre de Barcelona en enero de 2023, donde se abordaron carpetas relacionadas con los pasos fronterizos o la agenda energética, con las interconexiones como punto de fricción.

La visita de Macron se producirá con el Gobierno priorizando la crisis en Ceuta. Sánchez habló telefónicamente con el presidente galo el mismo 31 de julio, en pleno asalto fronterizo, y recibió tantas muestras de solidaridad como de ayuda, incluida a través de Frontex. El Ejecutivo ya ha solicitado a la UE tanto fondos de emergencia como de la agencia europea para las fronteras.

El Elíseo mantiene posiciones concordantes con las del Ejecutivo español en aras de defender la colaboración con Rabat y huir de la confrontación. En aquella primera llamada telefónica, Macron incluso saludó la cooperación con Marruecos durante las primeras horas para facilitar las devoluciones. Según los cálculos del Gobierno, retornaron alrededor del 90% de los 72.000 migrantes que cruzaron irregularmente la frontera.

Unas actuaciones que, según puso en valor en un mensaje a través de las redes sociales durante la tarde del segundo día de entradas masivas, “ya ​​ha permitido hoy más de 40 000 retornos de Ceuta a Marruecos”. “Solidaridad y responsabilidad con nuestros socios europeos para hacer aplicar nuestras reglas de firmeza en materia de retornos y de protección de las fronteras exteriores de la Unión”, apuntó entonces.

Tras la crisis en Ceuta, el jefe del Ejecutivo sí ha defendido que la cooperación con Rabat debe ser diferente. Seía tratar de revisar los protocolos en el marco de los acuerdos de cooperación de la UE con Marruecos para endurecer los controles fronterizos. Una exigencia para asegurar que situaciones como la vivida el 30 y 31 de julio “no vuelvan a pasar”.

Papel de Rabat

Pese a la presión política y social, en Moncloa reiteran que no hay pruebas sobre un papel de Marruecos en la planificación de lo sucedido e insisten en que todavía debe investigarse en profundidad lo ocurrido. Con todo, tratan de equilibrar con mensajes de firmeza en política exterior. Este mismo jueves, los socialistas facilitaron en el Congreso, tras varios vaivenes, que prosperase la iniciativa para la nacionalización de los saharauis nacidos bajo la administración española de este territorio. Otra señal en esta línea es la futura visita del Rey a Ceuta y Melilla, todavía sin fecha, en la que trabajan Moncloa y Casa Real.

Durante su comparecencia en el Congreso la semana pasada para abordar la crisis en Ceuta, Sánchez evitó descartar hipótesis en medio de críticas sobre complacencia con Rabat. “Si hubo incapacidad o inacción es algo que tendrá que aclararse”, dijo, para avisar que “si existieran pruebas sólidas actuaríamos en consecuencia”. Este Gobierno, defendió, “no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros cuando la situación lo ha requerido”.

“El Reino de Marruecos se niega a ser utilizado como peón político preelectoral, ni aceptará ser el chivo expiatorio en los ajustes de cuentas políticas” en España, alertó este jueves el Ministerio marroquí de Relaciones Exteriores. Rabat se pronunció así en una declaración sobre las relaciones con España en la que lamenta que “algunos círculos políticos y mediáticos españoles persisten en explotar al Reino con fines políticos internos”.

Suscríbete para seguir leyendo