La interminable crisis migratoria en el territorio español de Ceuta, en el norte de África, está infligiendo un daño potencialmente terminal al primer ministro Pedro Sánchez antes de las elecciones generales del próximo año, dicen los analistas.
Pero el socialista, un héroe progresista mundial que ha hecho de escapar de posiciones aparentemente desesperadas una marca registrada desde que asumió el cargo en 2018, todavía puede cambiar las cosas, dijeron a la AFP.
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¿Cuál es la situación?
Más de 70.000 inmigrantes llegaron a Ceuta desde el vecino Marruecos los días 30 y 31 de julio, en una avalancha sin precedentes que dejó decenas de muertos.
Miles de personas permanecen en la pequeña ciudad, lo que aumenta las tensiones con los lugareños cada vez más frustrados que exigen su expulsión y el regreso a la normalidad.
La crisis ha generado una constante agitación de titulares negativos y dominó el debate político durante seis semanas.
“Una crisis de esta naturaleza no se puede solucionar en un corto espacio de tiempo” y “está erosionando” al Gobierno, afirmó Jaime Ferri Dura, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid.
El gobierno está tratando de acelerar el regreso de los inmigrantes. Sin embargo, primero debe identificarlos para comprobar si tienen derecho a asilo, mientras que los niños no acompañados requieren una protección especial.
Pero según Antón Losada, profesor de política de la Universidad de Santiago de Compostela, el gobierno de Sánchez “ha tardado una eternidad en movilizar los recursos de emergencia que se necesitan”.
Preguntas sin respuesta
Dos cuestiones sin resolver pesan sobre el gobierno: ¿qué sabía de antemano sobre la oleada de inmigrantes y qué papel jugó Marruecos?
Esta semana, el gobierno desclasifica 40 documentos de inteligencia sobre el aumento de inmigrantes, una táctica que puede haber resultado contraproducente.
Dijo que los archivos demostraban lo que siempre había sostenido: que nadie había advertido sobre la magnitud del incidente.
Para la oposición conservadora y de extrema derecha, los documentos muestran que el gobierno recibió advertencias y no actuó.
Un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) del 29 de julio señalaba “varias llamadas para realizar entradas en Ceuta” en grupos de Facebook, uno de ellos con más de 160.000 miembros.
Una fuente del CNI afirmó que el organismo “no previó la magnitud y la naturaleza de lo que acabó sucediendo”.
Sánchez ha dicho que no existen “pruebas sólidas” de que la prisa fuera planeada por Marruecos, con el que su gobierno se ha esforzado durante años por mejorar unas relaciones históricamente delicadas.
El Gobierno marroquí rompió su silencio el jueves, afirmando que “no hay hechos ni informes” que demuestren su implicación, y rechazó ser el “chivo expiatorio del ajuste de cuentas político” en España.
Pero esa defensa parece tener poca influencia mientras las sospechas continúan aumentando.
Una encuesta publicada en el diario conservador El Mundo dijo que el 90 por ciento de los españoles cree que Rabat estuvo detrás de los acontecimientos.
El máximo tribunal penal de España abrió una investigación sobre la entrada masiva, señalando una “facilitación innegable” en Marruecos y un informe de la policía española que señalaba la “total permisividad” de las fuerzas de seguridad marroquíes.
¿Quién se beneficia?
El principal beneficiario parece ser el partido de extrema derecha Vox, el tercer grupo parlamentario que ha denunciado una “invasión” de Ceuta orquestada por Marruecos.
Una encuesta publicada en el diario de izquierda El País encontró que el 63 por ciento de los entrevistados creía que Sánchez había gestionado la crisis “muy mal” o “mal”, mientras que Vox era “más capaz de manejar la inmigración”.
El cuestionario también constata que Vox fue la formación que más aumentó en las encuestas.
Junto con el conservador Partido Popular (PP), que lidera la mayoría de las encuestas electorales, ganarían más de la mitad de los votos.
Ferri Dura destacó que la extrema derecha ha “aprovechado” las crisis migratorias en otros países europeos como Italia y Alemania.
¿El fin de Sánchez?
La oposición quiere dar a Ceuta el golpe decisivo para el gobierno minoritario, que ha pasado años lidiando con investigaciones de corrupción sobre la familia de Sánchez y los pesos pesados de su Partido Socialista antes de las elecciones del próximo año.
El analista Losada ha asegurado que la crisis haría un daño “importante” a Sánchez si “se sigue prolongando”, pero si el Gobierno “encuentra una solución más o menos satisfactoria, será un tema más”.
Ferri Dura también advirtió contra declarar a Sánchez políticamente muerto, diciendo que podría apoyarse en el sólido desempeño económico de España.
“Sánchez siempre tiene la habilidad de sacar conejos de la chistera”, concluye el analista.
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