En el momento de esa protesta, la alcaldesa de Santanyi, Maria Pons, suplicó que Caló des Moro recibiera un descanso. La publicidad de cualquier tipo, protesta o elogio en las redes sociales, simplemente trajo la cala cada vez más atención. El ayuntamiento prometió emprender un estudio para abordar el hacinamiento. Tan extremo ha habido esto que ha habido largas colas para obtener acceso a la playa.
La Universidad de las Islas Baleares ahora ha sido comisionada para llevar a cabo este estudio. Será durante el próximo verano e involucrará sensores para contar el número de visitantes, observación por drones Estudiar patrones de movilidad y densidad, y análisis de datos ambientales para identificar posibles impactos ecológicos. Los modelos matemáticos determinarán el número óptimo de personas sin comprometer la conservación del área.
El ayuntamiento dice que el objetivo del estudio es garantizar la coexistencia entre la conservación de los espacios naturales y disfrute responsable de los residentes y visitantes. En este sentido, el vicealcalde Joan Gaspar Aguiló explica que el estudio será durante un período prolongado este verano para obtener datos representativos en diferentes momentos durante la temporada alta.
“La metodología de la universidad nos permitirá tener una base científica sólida para hacer decisiones de gestión futura. El uso de tecnología avanzada, como el conteo automatizado y la detección de imágenes aéreas, nos ayudará a obtener resultados muy precisos “.