Madrid fue el epicentro de las protestas a nivel nacional convocadas por el conservador Partido Popular (PP) y apoyadas por el ultraderechista Vox, para protestar por el acuerdo de amnistía alcanzado por el partido socialista PSOE y los partidos independentistas catalanes que allana el camino para que Pedro Sánchez pueda permanecer oficialmente en el poder.
Se estima que en el centro de Madrid asistieron unas 100.000 personas, muchas de ellas portando banderas españolas y con carteles que decían: “Sánchez traidor”. Algunos manifestantes portaban carteles, entregados previamente por los organizadores, en los que se leía “España en pie” y “España no se rinde”.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, así como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el ex presidente del Gobierno español, José María Aznar, encabezaron las manifestaciones madrileñas en la Puerta del Sol.
El líder de extrema derecha de Vox, Santiago Abascal, también asistió a la manifestación, pero no habló desde un podio con el logo del PP. Se dirigió a los medios de comunicación y dijo que es necesario tener una “protesta permanente” como respuesta al “golpe de Estado” que se está produciendo en España por los diversos acuerdos para respaldar a Pedro Sánchez en su candidatura a la presidencia del Gobierno.
La propuesta de ley de amnistía, que se aplicaría a cientos de políticos y activistas catalanes que participaron en el intento unilateral de secesión de España en 2017, ya había provocado una serie de protestas violentas frente al Ayuntamiento de Madrid. Sede de Madrid del PSOE socialista la semana pasada.
Sánchez necesita los votos de los partidos separatistas catalán y vasco para formar un nuevo gobierno minoritario con el grupo de izquierdas Sumar.
Feijóo afirmó que los españoles no se quedarán callados ante la amnistía y anunció que las protestas continuarán: ‘No nos callaremos hasta que haya elecciones’.
“El cargo de presidente del Gobierno de España no puede ser un objeto que se pueda comprar y vender”, afirmó Feijóo en el mitin. ‘Los españoles queremos democracia, igualdad, justicia y dignidad. España nunca se ha vendido y [the PSOE] han tratado de ocultar el hecho de que perdieron. El presidente del Gobierno de España siempre será la persona que haya ganado las elecciones.’
Sin embargo, Pedro Sánchez instó al PP a tener “sentido” y dejar de intentar agitar la situación.
“Les pido que respeten el resultado de las urnas y la legitimidad del gobierno que pronto formaremos”, afirmó el sábado. ‘Les pido que sean valientes y digan no al abrazo de oso de la extrema derecha y que abandonen el camino reaccionario que siguen actualmente hacia el abismo. Gobernaremos para todos los españoles, por cuatro años más de progreso social y convivencia.’
La votación parlamentaria para aprobar el nuevo gobierno podría llegar tan pronto como este jueves, con indicios que muestran que Sánchez podría lograr 178 de los 176 necesarios para formar un nuevo gobierno.
Si fracasa, se desencadenarán nuevas elecciones y la propia posición de Sánchez como líder del PSOE estará en peligro.