El Gobierno lanzó en noviembre una reforma de la administración con 50 propuestas, algunas de ellas de gran calado y de ejecución compleja, y otras más quirúrgicas y de implementación inmediata. Entre estas últimas, la Generalitat ha comenzado ahora un proceso para intentar agilizar los trámites en línea que ofrece a los ciudadanos. Esta mejora pasa por varios frentes, como por ejemplo reducir el uso de formularios PDF cuando se traslada información a la administración y potenciar el uso de Bizum para ciertos pagos.
Así, la Generalitat renovará un total de 1.550 trámites para hacerlos más ágiles. ¿Qué problema tiene un formulario en PDF en una tramitación administrativa? Pues que hay que descargarse el fichero, rellenarlo, a menudo imprimirlo para firmarlo a mano, escanearlo y volver a adjuntar la documentación al trámite correspondiente. Para agregar complejidad, hay ocasiones en que, cuando el formulario en cuestión llega al funcionario, este tiene que volver a introducir los datos en el sistema. Además, este es un método que no siempre se adapta bien a los dispositivos móviles.
Con el nuevo formato que plantea la Generalitat, la idea es que todos los datos que se trasladen a la administración sean a través de un formulario HTML. Eso es una página web interactiva diseñada para recoger los datos del usuario y enviarlos a un servidor a través de internet sin tener que descargarse ningún documento. Con este cambio, la Generalitat persigue “facilitar todo el proceso y conseguir un ahorro de tiempo importante”. Este cambio se ha introducido ya, según datos del Gobierno, en 900 trámites, y aspira a adaptar otros 650 en los próximos meses. El objetivo final es que “el 100%” de los trámites “sean accesibles desde cualquier dispositivo y navegador antes del mes de junio de 2026”.
Esto nos tiene que ayudar a evitar errores y ahorrar tiempo.
Esta reforma de la administración se pilota desde el departamento de Presidencia que lidera Albert Dalmau. El conseller ha defendido que “actualmente hay demasiados trámites que se tienen que hacer en formularios que están en PDF”, lo que complica el procedimiento porque “obligamos a las personas a entrar en su ordenador, a descargarlo, imprimirlo, rellenarlo y volverlo a subir”. “Nuestro objetivo es acabar con esto. Las personas que se dirigen a la administración de forma telemática lo tienen que poder hacer de forma fácil. Y, además, esto nos tiene que ayudar a evitar errores y ahorrar tiempo”, ha concluido. Este proyecto cuenta con un presupuesto de 4,3 millones de euros.
El consejero Albert Dalmau / Zowy Voeten
Otro de los objetivos de este proyecto de simplificación administrativa es el de potenciar que los ciudadanos puedan pagar los trámites a través de la aplicación Bizum. Actualmente, ya hay 329 formularios que admiten este método de pago, como por ejemplo la homologación y convalidación de títulos extranjeros; la certificación energética de los edificios; la autorización del permiso de trabajo para personas extranjeras o la convocatoria para acceder a los Mossos d’Esquadra. En el primer semestre de 2025, según los datos que la administración tiene contabilizados, la Generalitat registró un total de 6.507 operaciones con Bizum, lo que alcanzó una suma de importaciones reicbidos por esta vía de 346.544,48 euros. Ahora el plan es ir a más.
Un pilar de la legislatura
La reforma de la administración es uno de los pilares de la legislatura del presidente Salvador Illa. Desde que se anunció, la Generalitat ya ha implementado algunas medidas más allá de la sustitución de los PDF. Por ejemplo, impulsó un cambio integral en su web que, a través de la inteligencia artificial, pretende facilitar las consultas y tramitaciones a los usuarios. También ha suprimido la cita previa obligatoria como requisito previo para relacionarse con la Generalitat y ha reconocido el ‘derecho al error’ para evitar conflictos judiciales cuando se producen errores al conceder ayudas a personas vulnerables.
Hay otros proyectos pendientes que exigirán de más tiempo porque hay que llevarlos al Parlamento y, sobre todo, porque el Govern tendrá que negociarlos tanto en el terreno político como en el sindical. Por ejemplo, la Generalitat quiere cambiar el acceso a la función pública y también profesionalizar los directivos del sector público para que, a diferencia de ahora, no todos sean nombrados por afinidad política. También quiere transformar el Institut Català d’Avaluació de Polítiques Públiques (Ivàlua) en una “agencia independiente” que fiscalice todos los departamentos en los que se estructura la Generalitat. Estos proyectos serán los que se determinen hasta que punto la reforma es más profunda o no.
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