El sábado en Palma, un centenar de personas formaron una cadena humana para protestar contra los planes del Ayuntamiento de construir un gran aparcamiento subterráneo junto al edificio GESA. Reiteraron las demandas realizadas durante años por grupos de vecinos para conservar y mejorar el único espacio verde que queda a lo largo del paseo marítimo de la ciudad.
El concurso de arquitectura para el Edificio GESA finaliza el primero de abril; Esto incluye la construcción del aparcamiento y un edificio de dos plantas.
Los organizadores de la protesta, con el apoyo de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma, argumentaron que el antiguo edificio de oficinas es más que suficiente para albergar nuevas instalaciones. El paseo marítimo forma parte del patrimonio de la ciudad y debe mejorarse sin sacrificar espacio para nuevas infraestructuras, como el aparcamiento.
Exigieron que se detuviera la competencia antes de que se tomara una decisión sobre los usos exactos del área. El ayuntamiento, sostuvieron, intenta reclamar que haya un proceso participativo, “cuando ya está todo decidido”.
La función del jurado del concurso, señalan, es evaluar técnicamente los proyectos presentados basándose en criterios predefinidos, que “no se ajustan a los criterios que los residentes han estado defendiendo durante años”. El miércoles, el ayuntamiento acordó incluir en el jurado a un representante de los vecinos.