Desde el lunes han comenzado las restricciones en la circulación por la ciudad, primero alrededor de la Catedral y el Palacio Episcopal, que este martes se amplían al Raval, en el entorno de la iglesia de Sant Agustí y la plaza de la Gardunya hasta el miércoles por la noche, también para los peatones en los momentos de máxima afluencia. Por la tarde ocurrirá lo mismo en Montjuïc y el Estadi Olímpic y, el miércoles, en la Sagrada Família y Roselló, por donde pasará el Papamóvil, y sus calles contiguas.
El primer acto en la Catedral espera reunir a unos 2.000 asistentes entre el interior y el exterior. Muy pocos frente a los 40.000 que se esperan por la tarde en el Estadi Olímpic Lluís Companys. Será el primer acontecimiento multitudinario de la estancia de León XIV en la ciudad, muy distinta a la del papa Benedicto XVI, que estuvo en Barcelona en noviembre de 2010 durante 22 horas para presenciar una ceremonia de culto en la Sagrada Familia.
Las puertas del recinto se abrirán a las 16.00 hy dos horas más tarde empezará la celebración con actuaciones musicales (góspel, rumba con Sabor de Gràcia, Alfred García, Álvaro Soler), vídeos, la intervención del filósofo y teólogo Francesc Torralba. El Papa llegará escasos minutos antes de las 20.00 horas, y lo recibirán en la arena grallas y castellers. El Cardenal Omella pronunciará la bienvenida y León XIV responderá tres preguntas y dirigirá unas palabras. La Escolanía de Montserrat y Sergio Dalma cerrarán hacia las 21.20 horas el gran acto.
Al estadio acudirán cerca de 80 autocares, con asistentes invitados por el arzobispado, también de la Franja y València, que aparcarán bajo la torre de telecomunicaciones. La circulación y todos los accesos a la montaña de Montjuïc estarán cortados desde las 12.00 horas. Habrá autobuses lanzadera para subir al estadio, y la oferta de metro se reforzará durante toda la tarde y, en especial, al término de la celebración. Rodalies y Ferrocarrils de la Generalitat también ampliarán su servicio.