En el informe, se destacó que este verano los tiburones hicieron bastantes apariciones en todo el mundo, lo que hizo que los turistas se volvieran más cautelosos cuando iban a nadar.
Con varias apariciones registradas, los expertos dijeron que no hay mucho de qué preocuparse, ya que hay más riesgo de morir mientras se toma una selfie que de ser comido por un tiburón.
Este verano hubo varias vistas de tiburones en muchos destinos populares, y la primera se registró el 15 de junio en la playa Aquamarina en Orihuela Costa, en el sur de Alicante, España, informó SchengenVisaInfo.com.
Menorca Fue donde se registró la segunda aparición de tiburones este verano, mientras que hubo varios en Aguas mallorquinas además de Ibiza y Formentera.
También se informaron apariciones de tiburones en Portugal, Grecia y Croacia; sin embargo, los ataques de tiburones más graves se registraron en Egipto, donde un ciudadano ruso de 24 años perdió la vida tras ser atacado por la criatura marina en junio.
Tres meses después, una mujer perdió su brazo debido al ataque de un tiburón. El año pasado, dos mujeres perdieron la vida en un ataque de tiburón en la costa de Hurghada.
Debido a la proximidad geográfica, es comprensible que se avise a los turistas de que se pueden encontrar tiburones en aguas del Mediterráneo, pero como afirma Alex Buttigieg, investigador de Malta, ¡Los humanos no están en el menú del tiburón!
Las apariciones de tiburones en el mar Mediterráneo podrían haberse vuelto más frecuentes, pero, en general, el número de ataques ha sido bajo.
Chrisos Taklis, biólogo marino y conservacionista, dijo que no se han reportado ataques fatales de tiburones en esta región en los últimos años y que el Mediterráneo es uno de los destinos más seguros en cuanto a encuentros con tiburones en todo el mundo.