Piedra rodante: “Intenta arrastrar a Nancy Pelosi a la corte para reprenderla en el estrado y, con suerte, en la televisión en vivo. Afirma que el ataque al Capitolio del 6 de enero fue un trabajo marco del FBI, con la ayuda de Antifa. Teorías de conspiración de que las elecciones de 2020 fueron efectivamente “robadas”, supuestamente respaldadas por documentos aún clasificados. Afirmaciones desquiciadas de que el presidente Joe Biden ahora está orquestando personalmente y en secreto un acto de persecución política sin precedentes. Llamados a desenmascarar públicamente a los funcionarios federales y abogados que investigan al ex (y quizás futuro) presidente de Estados Unidos. Esfuerzos para culpar de cualquier ilegalidad a algunos de los confidentes más cercanos y antiguos aliados legales del expresidente. Insinuaciones de intromisión electoral por parte del grupo militante libanés Hezbolá”.
“Estos son solo algunos de los elementos que el expresidente Donald Trump y sus abogados han estado discutiendo y planeando implementar cuando sea juzgado por sus esfuerzos por robar las elecciones de 2020. La estrategia de defensa que se está gestando es extravagante y salvaje, incluso para los estándares de Trumplandia, hasta el punto de que está desconcertando a algunos de los ex abogados y altos funcionarios de la administración del expresidente”.
“Una persona con conocimiento de estas discusiones estratégicas y legales describe sin rodeos los planes como un plan para montar un ‘espectáculo de fenómenos MAGA’ en el juicio federal por subversión electoral de Trump”.