El error garrafal no forzado del Fiscal General del Estado, por Ernesto Ekaizer

Pues ahora manda ‘Geli’.

Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible, frase que solía decir Rafael Torres ‘El guerrita’, el torero del ingenio, cuyo autor fue Charles-Maurice Talleyrand (1754-1838). Lo que era la crónica de un fiasco anunciado para el Fiscal General del Estado (FGE), Álvaro García Ortiz, se convirtió en realidad en Fortuny, 4, sede de la FGE y de los fiscales de la sección primera de lo Penal de la Fiscalía del Tribunal Supremo.