La entrevista de Trump con la nueva moderadora de Meet The Press, Kristen Welker, fue un festival de mentiras y falsedades. Welker fue arrasado por sus rápidas mentiras sobre las elecciones, la insurrección y todos los temas que se discutieron. No puede evitar mentir. Le encanta la atención que atrae. Él necesita la atención. Sin atención constante, se marchita y se convierte en la persona insegura que es en el fondo. La emoción que siente al saber que sus seguidores creen en sus mentiras es adictiva. Su autoestima deriva de estafar a la gente, controlarla, asustarla y destruirla. Cientos de psicólogos han sugerido que el narcisismo y la sociopatía explican los comportamientos aborrecibles y la falta de empatía de Trump.
Los oponentes de Trump esperan que siga dando entrevistas admitiendo sus crímenes y exponiendo sus intenciones de deconstruir los poderes judicial y del Congreso de nuestro gobierno. En sus entrevistas expone su ignorancia y desdén por el Estado de derecho, su propensión a la violencia, su codicia y su hambre patológica de poder absoluto. La hipocresía que define a Trump está constantemente en nuestras caras, recordándonos que no es apto para volver a ocupar el cargo.
Trump quería que Hillary fuera encarcelada por borrar 33.000 correos electrónicos de su servidor privado. A diferencia de Trump, Hillary resistió la investigación iniciada por el FBI sin amenazar con desmantelar las fuerzas del orden federales. Soportó los cánticos de “enciérrala” que llevaron a amenazas físicas hacia ella por parte de fanáticos de Trump como lo fuerte y patriota que es. En contraste, Trump se queja, culpa y amenaza a quienes lo asustan.No respeta al ejército ni a las fuerzas del orden. No respeta el estado de derecho. No respeta a las mujeres. No siente compasión por los pobres, los discapacitados, las minorías o las personas que no encuentra atractivas. No cree en las elecciones que pierde. No cree que las reglas o leyes se apliquen al presidente de Estados Unidos. No ama la América de los padres fundadores. Le encanta la visión MAGA de Estados Unidos, al igual que Putin.Los expertos en política exterior creen que Putin espera que Trump o cualquier candidato del MAGA gane la presidencia en 2024. Putin cree que Trump retiraría el apoyo de Estados Unidos a Ucrania y Rusia sería una victoria en la guerra. El apoyo de Trump a Putin es una de las muchas pruebas flagrantes de que es antidemocrático y proautocracia. Defender las democracias extranjeras no le interesa a Trump. Esto explica por qué adoptó el lema MAGA/America First, que simpatizaba con Hitler, de la década de 1930 para definir su movimiento. El racismo y la forma autocrática de gobierno están en el centro de la visión de Trump para Estados Unidos. Por eso perderá en 2024.
Racistas como Charles Lindberg, conservadores y grupos del Klan se opusieron a que Estados Unidos entrara en la Primera Guerra Mundial para impedir que Hitler extendiera su apoyo racista a la dictadura por toda Europa. Los políticos actuales como Trump, los representantes Matt Gaetz, Marjorie Taylor Green y Jim Jordan se oponen al apoyo de Estados Unidos a la lucha de Ucrania para detener el intento de Putin de destruir su democracia. La resistencia a estos antipatriotas es monumental. Perderán las elecciones de 2024 porque odian la democracia estadounidense.