Los superconductores actuales normalmente sólo funcionan cuando se enfrían a temperaturas increíblemente bajas. Kiyoshi Takahase Segundo / Alamy Foto de stock
Sería injusto llamarla piedra filosofal, pero hay algo seductor en la búsqueda de una superconductor a temperatura ambiente. Este material sería capaz de transmitir la electricidad perfectamente, sin ninguna resistencia. Podría recoger energía renovable donde abunda y entregarla de manera eficiente a ciudades lejanas, contribuyendo en gran medida a resolver la crisis climática.
No es de extrañar, entonces, que cuando el año pasado supuestamente se descubrieron no uno, sino dos de estos materiales, el mundo de la física entró en un frenesí. En marzo de 2023, los investigadores informaron sobre un material conocido como “materia roja”que supuestamente podría funcionar a 21°C (70°F), aunque sólo a presiones increíbles. Unas semanas más tarde, surgió la noticia de otra sustancia. llamado LK-99 que aparentemente funcionó tanto a temperatura ambiente como a presión ambiente. Desgraciadamente, no es oro todo lo que reluce: ambas afirmaciones han sido ahora ampliamente desestimado.
Pero el alboroto por esos estudios oscurece una verdad más sutil e interesante: una investigación más amplia en busca de un superconductor práctico avanza rápidamente y existe la sensación de que, finalmente, la búsqueda está dando un giro. En los últimos años, ha habido más avances experimentales de los que se pueden imaginar, mientras que los teóricos están perfeccionando una gran cantidad de métodos para predecir la composición de nuevos materiales superconductores desde cero. “La gente de mi edad puede recordar cuando era absolutamente…
Artículo modificado el 9 de mayo de 2024.
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