El gobierno español ha aprobado un anteproyecto de ley que permitirá a cualquier persona mayor de 14 años cambiar de género legalmente sin diagnóstico médico ni terapia hormonal.
La decisión del Consejo de Ministros la anunció ayer martes 29 de junio la ministra de Igualdad, Irene Montero.
El proyecto de ley elimina el requisito inicial de dos años de terapia hormonal, así como una evaluación psicológica para cambiar de género, antes de que esto pueda solicitarse y registrarse en documentos oficiales como pasaportes y documentos nacionales de identidad.
En una conferencia de prensa, Montero dijo: “Este es un día histórico después de más de 15 años sin ningún avance legislativo”.
“Enviamos un mensaje contundente para la protección de las personas LGBTI”
El proyecto de ley de “autoidentificación” establece 14 años como la edad legal para cambiar de género, aunque los jóvenes de 14 a 16 años necesitarán el consentimiento de sus padres.
Algunos activistas LGBTI+ dicen que el proyecto de ley no va lo suficientemente lejos, aunque el parlamento español rechazó una propuesta anterior para dar a los niños total libertad para el reconocimiento legal de género.
España fue uno de los primeros países en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo y la última propuesta coloca al país en el centro del debate europeo sobre los derechos de las personas LGBT.
El proyecto de ley, que también prohíbe las terapias de conversión LGBT, España se unirá a dos docenas de países que pretenden desvincular la elección de género de los procedimientos médicos y se convertiría en el mayor país europeo en introducir la autoidentificación.
Si se aprueban las propuestas, las personas trans podrán declarar su género completando un formulario en una oficina de registro y luego deberán confirmar su decisión tres meses después.
El proyecto de ley es parte de un acuerdo político firmado entre el Partido Socialista de España (PSOE) y su socio menor de coalición de izquierda, Unidas Podemos. El acuerdo ha llevado meses de negociaciones debido a las posiciones encontradas de los dos partidos gobernantes.
Saida García, de la organización no gubernamental Euforia, que apoya a los niños transgénero, dijo que el proyecto de ley no tenía en cuenta a las personas de 12 y 13 años, que requieren aprobación judicial para el proceso, ni a los niños más pequeños que están excluidos.
“No es verdadera autodeterminación si hay límites de edad”, dijo, añadiendo que tampoco hay ninguna disposición para las personas no binarias, que no se identifican como hombre o mujer, o residentes no españoles.
Un colectivo de unos 50 grupos feministas dijo que se oponía al proyecto de ley. “Estas reformas legales son regresivas y es imprescindible frenarlas para no perder la protección de los derechos específicos contra la opresión de género”, afirmó la federación Confluencia Feminista en un comunicado.