El juez Llarena deberá sopesar una prisión sin fianza de Puigdemont porque el auto que rechaza la amnistía no es aún firme, por Ernesto Ekaizer

La situación procesal de Carles Puigdemont en España no es tan clara como a primera vista puede parecer. Es cierto que el juez Pablo Llarena, instructor del procés, espera que se cumpla su orden de detención -reactivada el 1 de julio en la resolución que rechaza la aplicación de la amnistía-, pero no lo es menos que ese auto está recurrido ante el propio juez -recurso de reforma- y en apelación ante la Sala de Recursos.