Una señal de poder regional
Los Mossos d’Esquadra (su nombre oficial completo es Policia de la Generalitat de Catalunya) se crearon a principios de los años 80, como parte de un acuerdo para conceder a Cataluña una mayor autonomía regional. Sus poderes se ampliaron a mediados de la década de 1990 para asumir casi todas las tareas policiales importantes en Cataluña, excepto los controles fronterizos y de pasaportes. Es, junto con el País Vasco, la única región que tiene una fuerza propia con tales competencias.
“Tener a los Mossos era extremadamente importante para Cataluña, era una oportunidad de tener nuestra propia policía moderna”, dijo Francesc-Marc Álvaro, parlamentario de la independentista Izquierda Republicana Catalana (ERC). Dijo que la fuerza era un elemento crucial de la identidad distintiva de la región, tanto para los nacionalistas como para los unionistas.
Ese estatus quedó subrayado en agosto de 2017, cuando terroristas mataron a 16 personas en Barcelona y la ciudad de Cambrils, poniendo a los Mossos en el centro de atención. En los días siguientes, los agentes mataron a tiros a seis terroristas y se convirtió en algo común que la gente rompiera a aplaudir cuando pasaba la policía. Algunos catalanes pusieron flores en los patrulleros como muestra de agradecimiento.
El oficial de mayor rango en ese momento, Josep Lluís Trapero, se convirtió en un héroe popular para muchos catalanes, que admiraban su actitud segura de sí mismo y su insistencia en hablar en catalán en las ruedas de prensa. Era tan popular que su rostro empezó a aparecer en camisetas.
Semanas después de los ataques terroristas, Trapero y su fuerza enfrentaron un tipo de prueba muy diferente cuando el gobierno catalán, liderado en ese momento por Puigdemont, organizó un controvertido referéndum de independencia.
Se desplegaron oficiales de toda España para sofocar la rebelión, a menudo por la fuerza. Los Mossos, sin embargo, adoptaron una actitud relativamente indiferente, lo que llevó a que muchos nacionalistas los vieran como potenciales soldados de infantería de un Estado independiente. Esto inevitablemente provocó la ira de Madrid, con acusaciones de que los Mossos estaban en connivencia con el movimiento independentista (una opinión agravada por una antiguo vídeo que muestra a Trapero cantando en una fiesta con Puigdemont y otras figuras nacionalistas destacadas).