La decisión del bar del Parlament de retirar la venta de ‘Conguitos’ ha generado polémica en redes sociales, desde que se hizo público a principios de semana. El motivo que alegaron los responsables es la connotación racista de su denominación e imagen, representada por un pequeño personaje que emula de forma caricaturesca a una persona originaria del Congo y que, a su vez, da nombre al artículo.
Pese a que algunos partidos -como la formación de extrema derecha independentista de Aliança Catalana– achacan esta decisión a la “extrema izquierda”, el medio que se hizo eco primero de esta noticia -El Nacional- aseguró que las personas del restaurante que abogaron por su retirada no lo hicieron siguiendo ninguna orden, ni de la institución, ni de ningún otro partido. Fue, de hecho, una acción motivada por algunos comentarios de clientes que lamentaban que se siguiera promocionando esa imagen.
Una vez publicada la noticia, el debate estaba servido. Germán Gordó, exdiputado de Junts pel Sí, exsecertario de Govern y exconseller de Justicia, ha publicado en X que, a su juicio, esta retirada “no es una correción política, es una estupidez“. También el activista por la lengua catalana de origen francés, Joan-Lluís Lluís ha mostrado su opinión en la misma red social: “Lo que me parecería justo, coherente y útil es que en la cafetería del Parlament solo entrasen productos etiquetados en catalán”, ha escrito.
Victor Terradellas, activista y político catalán, ha ido más allá en la cuestión y ha pedido “la dimisión de todos los diputados” por “dedicarse a estas tonterías y no a hacer aquello que se les pide”, pese a que, hasta el momento, la iniciativa no ha sido promovida por ningún diputado.
Más allá de los retractores, hay quienes han aprovechado la contienda para sacar a lucir su humor. Un usuario de X ha pedido que se retiren también las galletas Príncipe por “monárquicas y machistas” y los “frankfurts” por “su forma fálica que puede ofender”.
Un debate de antes
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No se trata de un debate nuevo. De hecho, en 2020 se inició una recogida de firmas a través de una campaña de Change.org para que los ‘Conguitos’ fueran retirados de los comercios, ya que, pese a que han cambiado su diseño varias veces en los últimos años, mantienen su protagonista con los mismos rasgos “estigmatizadores”, en palabras de los impulsores.
Cuatro años después, la petición reúne 6.400 firmas de las 7.500 necesarias y el debate sobre este alimento tan particular sigue vigente. En una entrevista con EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, cabecera de Prensa Ibérica, el ideólogo del muñeco, el diseñador Juan Tuleda Férez, reconoció que “a día de hoy no lo habría dibujado así”. La entrevista, de hace más de 15 años, recoge el testimonio Tuleda, quien aseguró que no se fijó en una persona del África para su diseño: “En España no había inmigrantes africanos. Ni siquiera los podíamos ver por televisión, porque no teníamos”, explicó.
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El responsable indicó entonces que la idea surgió cuando el Congo acababa de independizarse y “se puso de moda una canción” sobre ese país. “Nunca pensé que podría ser racista“, reconoció, poco después de que empezaran las críticas sobre ese producto a principios de los 2000.