El congreso de Junts llega a la fase definitiva. Este próximo domingo, el partido tendrá nueva hoja de ruta y otra dirección, con Carles Puigdemont volviendo a tomar las riendas orgánicas del partido. Su hiperliderazgo compacta el partido y aleja las disputas internas entre sectores, a diferencia del nivel de confrontación que se vive en las primarias de ERC. Sin embargo, el congreso se iniciará este viernes con 354 enmiendas vivas encima de la mesa. La mayor parte de ellas corresponden a la ponencia organizativa, que estipula la normativa interna del partido y establece las normas para la elección de cargos.
Inicialmente, Junts recibió 2.863 enmiendas de la militancia, de las cuales 1.857 consiguieron pasar la primera criba de las asambleas territoriales y sectoriales. De estas, más de 1.500 han sido transaccionadas o retiradas tras un acuerdo con la dirección, pero han quedado pendientes 354, que serán debatidas y votadas en el conclave que se celebrará en Calella.
Entre los textos vivos, destaca la petición de que la dirección se elija con listas abiertas, para poder valorar a cada miembro de forma individual. También los que se fijan en el hecho de que se permita la doble militancia y se levante la obligación de llevar seis meses como militante para aspirar a algún cargo.
Se trata de tres puntos importantes de cara la estrategia que busca forjar el partido con este congreso, que pasa por abrir el partido a nuevos espectros ideológicos y permitir la entrada de independientes. De hecho, esta ya fue una de las cuestiones polémicas durante la elaboración del reglamento del congreso, por lo que se acabó limitando la participación de no militantes en la elaboración de la nueva hoja de ruta.
De prosperar las enmiendas, esto podría afectar a la incorporación de dirigentes como el hasta ahora líder de Demòcrates, Antoni Castellà, que aspira a ser vicepresidente de la formación después del acuerdo de confluencia entre los dos partidos firmado el martes. Sin embargo, desde la dirección recuerdan que textos similares ya fueron rechazos a varias asambleas, por lo que no temen que la votación en el congreso haga saltar por los aires sus planes.
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En relación con las otras ponencias, la estratégica y la de modelo de país, despunta una enmienda que pide directamente “dar por roto” el pacto con el PSOE si en un “corto plazo no hay resultados evidentes” y otra que suma a Aliança Catalana dentro del bloque independentista.