Una empresa alicantina especializada en desalojar a okupas ha desalojado a decenas de personas que se habían apoderado de un hotel vacío de Calpe.
El antiguo Hotel Rocinante -situado junto a la N-332 y a cuatro kilómetros del emblemático Peñón de Ifach- se encuentra vacío desde que se desató la pandemia de la Covid-19 en 2020.
En los últimos dos meses, las 38 habitaciones han sido ocupadas por personas, principalmente de nacionalidad colombiana.
El dueño del hotel dijo que está esperando la licencia municipal para poder proceder con las obras de mejora antes de reabrir el local, pero necesitaba que los okupas se fueran.
Se puso en contacto con una empresa profesional llamada ‘Servi-squatters’, que se especializa en desalojar propiedades ocupadas ilegalmente en un plazo de 48 horas.
Unos 40 empleados de la empresa se abalanzaron sobre el hotel para animar a los residentes clandestinos a marcharse, lo que hicieron de forma pacífica.
El director de la empresa, Alberto Cuesta, afirmó que su equipo no utilizó ninguna intimidación para convencer a los okupas de que se marcharan.
El levante El periódico informa que los okupas causaron daños materiales “importantes” al hotel y los ‘Servi-okupas’ alegan que robaron televisores y otras pertenencias de las habitaciones.
Todas las puertas del hotel han sido tapiadas y una empresa de seguridad privada vigila las instalaciones.
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