Hace un par de semanas fui con unos amigos al Neo en el barrio de Santa Catalina de Palma, situado y pensé que debería escribir sobre ello para esta columna. Lo primero que me llamó la atención del Neo fue su servicio excepcional. El personal fue increíblemente amable y atento, haciéndome sentir bienvenido desde el momento en que entré.
Uno de los aspectos más destacados de mi visita fue la experiencia de los camareros. Naco destacó ese día. Se tomó el tiempo para ofrecer recomendaciones personalizadas, elaborando cada cóctel con auténtica pasión y cuidadomientras hace bromas con nosotros.
El menú del Bar Neo fue otro aspecto que me impresionó. El tapas estilo fusión Eran una mezcla genial de estilos culinarios tradicionales y modernos. Cada plato que probamos, incluido el pan fresco y las aceitunas, estaba elaborado con ingredientes de alta calidad. La comida era deliciosa y estéticamente agradable. Disfruté especialmente el jamón ibérico de bellota y el dim sum de cerdo.
Pero volviendo a las bebidas, y más concretamente a los cócteles… me decanté por los a base de ginebra. Fiesta de jardinhecho con Hendrick’s, limón, jugo de manzana, albahaca y sirope de rosas. Parecía precioso, parecido a un pequeño jardín en un vaso. Sabía un poco inusual, probablemente debido a la rosa, pero era deliciosamente refrescante y felizmente lo volvería a comer.

El ambiente del bar complementó perfectamente la innovadora comida y bebida. El entorno era vibrante y encajaba perfectamente en el ambiente animado de Santa Catalina. Bar Neo parecía atender a todas las ocasiones con su ambiente agradable y acogedor. Estuve allí con un grupo de amigos, pero felizmente también lo recogería para una cita.
En definitiva, mi visita al Neo en Santa Catalina estuvo marcada por un excelente servicio, cocina innovadora, sabroso cóctel y un ambiente encantador. Es un lugar que recomendaría a cualquiera que busque una experiencia única para cenar y beber, ya sea en esa zona o en su restaurante hermano en La Lonja.
Hasta la próxima, ¡salud!