La actual sequía que afecta a España se encuentra entre los 10 ‘desastres naturales más caros’ de 2023 después de costarle al país MILLONES de euros, según un nuevo estudio

La sequía de ESPAÑA – especialmente en abril pasado – ha entrado en la lista de los desastres climáticos globales más costosos del año mientras el país continúa sufriendo bajos niveles de precipitaciones.

La sequía fuera de temporada aparece en el noveno lugar en el informe Counting the Cost 2023, publicado anualmente por la organización benéfica británica Christian Aid.

El estudio analiza los 20 fenómenos meteorológicos extremos más costosos del año, utilizando la base de datos mundial de desastres naturales (EM-DAT), y calcula el coste per cápita.

Valora los daños causados ​​por la sequía en España en casi 2.200 millones de euros, lo que equivale a 45 euros per cápita en el país.

Abril suele ser el cuarto mes más lluvioso del año en España y coincide con el periodo de crecimiento de la mayoría de cultivos.

Este año las precipitaciones sólo alcanzaron los 14,2 litros por metro cuadrado, apenas el 22% de lo que había llovido ese mes en las últimas tres décadas, mientras que las temperaturas estuvieron tres grados por encima de la media.

“El cambio climático está haciendo que fenómenos meteorológicos como inundaciones o sequías sean más frecuentes e intensos”, afirma Audrey Brouillet, investigadora del Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo.

“Los lugares secos se están volviendo más secos y los lugares húmedos se están volviendo más húmedos y en el futuro esperamos un mayor empeoramiento causado por la quema continua de combustibles fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero”.

Con un calentamiento global de 2°C, algunas regiones como el norte de África o el sur de España podrían experimentar sequías un 50% más intensas, mientras que otras regiones de África Central experimentarán precipitaciones un 70% más intensas.

A la cabeza del informe de este año se encuentran los incendios forestales de agosto en Hawaii, que mataron a 181 personas y provocaron daños estimados en unos 3.800 euros por ciudadano.

Aunque se cree que en España no hubo muertes directas por las altas temperaturas y la falta de agua en abril, el informe subraya precisamente la dificultad de achacar a estos fenómenos de evolución lenta muchas muertes.

El llamado exceso de muertes, que se utiliza como referencia respecto a otros años, fue de 61.000 durante toda la ola de calor que azotó Europa en verano.

La mayoría de los desastres naturales, señala el informe, fueron causados ​​por el cambio climático, con un coste medio de 360 ​​euros por persona.

Patrick Watt, director ejecutivo de Christian Aid, dijo: “Este año ha sido el más caluroso jamás registrado y los efectos del cambio climático son más evidentes que nunca. “

“Si bien algunos desastres aparecen en los titulares, la mayoría pasan desapercibidos para el resto del mundo, y cuando se trata de la crisis climática, hay una lotería mundial de códigos postales que juega en contra de los pobres”, continuó.

“La gente suele estar menos preparada para los desastres y tiene menos recursos para recuperarse. El resultado es que mueren más personas y la recuperación es más lenta y desigual. Hay una doble injusticia en el hecho de que las comunidades más afectadas por el calentamiento global sean las que menos han contribuido al problema”.

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