Daniel Pfeiffer: “Sería fácil observar la continua fortaleza de Trump en las encuestas, concluir que es inmune a la responsabilidad política y centrar la campaña en cuestiones distintas a la conducta criminal del expresidente”.
“Esa es una actitud derrotista. Una de las reglas cardinales de comunicación de Barack Obama es hablar siempre del elefante en la habitación, incluso cuando las encuestas sugieren que sería mejor evitarlo. Sería un enorme error estratégico evitar que la criminalidad y la corrupción rampante de Trump sean algo más que una pieza central de la campaña. Pero, como siempre, la forma en que hablamos de ello importa…”
“Este veredicto es un recordatorio de que Trump es más vulnerable políticamente de lo que sugiere la narrativa predominante y que es imperativo enmarcar esta elección como una elección entre un hombre decente y experimentado que se preocupa por uno y un criminal caótico que sólo se preocupa por sí mismo. Debemos aprovechar la oportunidad para exponer ese caso cada vez que surja”.