Las autoridades fiscales españolas están investigando a la pareja de la presidenta regional de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por presunto fraude fiscal.
Las acusaciones se referían a facturas falsas por valor de 350.951 euros realizadas por empresas fachada dirigidas por Alberto González Amador por material y equipamiento sanitario durante la pandemia de la Covid-19.
Según la denuncia presentada a principios de este mes, los fiscales alegan que Amador emitió facturas falsas para reducir las obligaciones fiscales de su empresa, Maxwell Cremona Ingeniería SL.
A principios de esta semana, Juan Lobato, líder del PSOE en Madrid, exigió a Díaz Ayuso “arrojar toda la luz” sobre el presunto fraude fiscal cometido por su pareja.
Sin embargo, la combativa Ayuso respondió ayer afirmando ser víctima de una campaña de desestabilización política orquestada por los gobernantes socialistas para encubrir su propio escándalo de corrupción.
Díaz Ayuso afirmó que su pareja está siendo objeto deliberadamente de una “inspección fiscal salvaje y loca” y está siendo “asediada” por “todos los poderes del Estado” sólo por sus vínculos personales con ella.
“Yo tendría una responsabilidad si el dinero de los contribuyentes o mi cargo se hubiera utilizado para lograr algo de eso”, afirmó Díaz Ayuso. “Están buscando desestabilizarme mediante mi destrucción personal. Pedro Sánchez está sentado en la corrupción política y económica, y esto no la va a tapar”.
Según medios locales, la empresa de Amador, que se enfocaba en servicios de ingeniería, cambió sus operaciones a actividades relacionadas con la salud durante la pandemia de Covid-19.
Además, los fiscales han implicado a otras cuatro personas asociadas con nueve empresas que emitieron facturas por servicios nunca prestados.
La investigación se inició a principios de este año tras una inspección de la Agencia Tributaria de España a los negocios de Amador durante 2020 y 2021.
Según su informe “durante la auditoría… se observó que ante el aumento de su facturación durante estos años, esta empresa… hizo ciertas cosas con el único objetivo de reducir su carga tributaria, deduciendo gastos en base a facturas que no correspondían a servicios realmente prestado”, dijeron los fiscales.
“El contribuyente… presentó, a sabiendas y voluntariamente, declaraciones falsas del Impuesto sobre Sociedades para los períodos impositivos 2020 y 2021, no pagando la cantidad de 155.000 € para 2020 y 195.951,41 € para 2021”.
Las consecuencias han sido dramáticas con el primer ministro español, Pedro Sánchez, interviniendo durante un acalorado intercambio parlamentario pidiendo su renuncia por el escándalo.
La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, respondió diciendo que las acusaciones eran “muy graves” y que era “absolutamente imprescindible que diera una explicación adecuada”.
No es el primer escándalo que pasa por el camino de Ayuso.
Durante la pandemia, Ayuso fue objeto de escrutinio tras los informes de que su hermano se había embolsado casi 300.000 euros en comisiones por contratos de mascarillas adjudicados por su administración regional.
En ese momento, admitió que a su hermano le habían pagado por asegurar la entrega de máscaras desde China, pero insistió en que todo estaba “en orden”.