Sei 200323815.jpg

En su nuevo libro, entropíala fotógrafa Diane Tuft explora el daño que un clima más cálido tendrá en las masas de agua.

El Gran Lago Salado en Utah (en la foto de arriba) es un claro ejemplo. Aquí, el cambio climático ha aumentado las temperaturas, mientras que la demanda de agua dulce por parte de la industria y la agricultura ha reducido el flujo de los arroyos de montaña a un hilo, reduciendo el volumen del lago a dos tercios del que tenía en 2000. La división de colores, capturada por Tuft desde un helicóptero, es el resultado de algas con pigmentaciones diferentes que viven en agua de alta salinidad (rosa) o de baja salinidad (azul), atravesada por una vía de ferrocarril.

Campo de sal, isla de Kutubdia, Bangladesh

La segunda imagen, que se muestra arriba, muestra lo que alguna vez fue un campo de arroz en la isla de Kutubdia, Bangladesh, transformado en un campo de sal. Este es un país en peligro por el cambio de aguas: las proyecciones sugieren que el 17 por ciento de su territorio podría quedar sumergido por el mar para 2050, y el agua salada haría que gran parte de la tierra no fuera apta para cultivos.

Dado que uno tiene muy poca agua y el otro demasiada, «ambas ubicaciones ilustran perfectamente los problemas en los extremos opuestos del espectro», dice Tuft.

Fotógrafo Diane Tuft
Editorial Monacelli/Phaidon

Temas: