Increased Precipitation And Thawing Permafrost Kill Boreal Forest Trees In Alaska.jpg

La criosfera del planeta guarda secretos del pasado y claves de nuestro futuro climático. Dentro de sus heladas profundidades, el permafrost (una capa de suelo que permanece congelada durante todo el año) actúa como una cápsula del tiempo de épocas antiguas.

Sin embargo, este terreno que alguna vez fue estable ahora está cediendo, lo que desencadena una posible catástrofe climática que podría remodelar nuestro mundo.

Cambios subterráneos: la cálida llamada de atención

(Foto: Mario Tama/Getty Images)

Investigaciones recientes han puesto de relieve los efectos aceleradores de calentamiento climático en el permafrostcentrándose especialmente en el fenómeno de deshielo abrupto conocido como termokarst.

Este proceso, que puede causar el colapso del suelo y crear cambios dramáticos en el paisaje, es más que una simple curiosidad geológica: es una alarma climática.

Un estudio publicado en Naturaleza Geociencia ha revelado que las emisiones de CO₂ del suelo de las zonas de termokarst son significativamente más sensibles al calentamiento climático que las de las regiones que no colapsaron.

Los hallazgos son contundentes: el aumento en la liberación de CO₂ del suelo debido al calentamiento es aproximadamente 5,5 veces mayor en las formaciones termokarst en comparación con las formas terrestres adyacentes no termokarst.

Esto sugiere que la liberación de carbono de estas áreas podría subestimarse enormemente en los modelos climáticos actuales.

La investigación, dirigida por el profesor Yang Yuanhe del Instituto de Botánica de la Academia de Ciencias de China, utilizó una combinación de experimentos de calentamiento de campo e incubaciones de suelo de laboratorio a partir de un muestreo a gran escala en toda la meseta tibetana.

El equipo descubrió que la mayor respuesta al calentamiento en las áreas de termokarst se debe principalmente a la menor calidad de los sustratos del suelo y a una mayor abundancia de genes funcionales microbianos relacionados con la descomposición del carbono orgánico.

Lea también: El deshielo del permafrost ártico podría liberar miles de millones de toneladas de carbono a la atmósfera

Metamorfosis microbiana: el impulso biológico a las emisiones de CO₂

Las comunidades microbianas dentro del permafrost desempeñan un papel fundamental en el ciclo del carbono.

A medida que el permafrost se derrite, estos microorganismos se activan y descomponen la materia orgánica que se ha conservado en el suelo congelado durante milenios.

Este proceso de descomposición libera CO₂, lo que contribuye al efecto invernadero y a un mayor calentamiento del planeta.

El estudio encontró que la formación de termokarst aumenta significativamente la sensibilidad a la temperatura de la liberación de CO₂, lo que indica una respuesta más fuerte del CO₂ del suelo al calentamiento en estos paisajes.

Al extrapolar la respuesta al calentamiento del flujo de CO₂ del suelo a todas las regiones termokarst de tierras altas en el hemisferio norte, los investigadores estiman una liberación adicional de 0,4 Pg C año⁻¹ de carbono en el suelo, que es aproximadamente una cuarta parte de las pérdidas de carbono del suelo del permafrost proyectadas para finales de el siglo 21.

La reacción en cadena del clima: el papel del CO₂ en el calentamiento global

El lanzamiento de CO₂ procedente del descongelamiento del permafrost No es sólo una preocupación para las regiones polares; tiene implicaciones de gran alcance para el sistema climático global.

Los suelos de permafrost son ricos en carbono orgánico y, cuando se descongelan, la descomposición de esta materia orgánica libera no sólo CO₂ sino también metano, un potente gas de efecto invernadero.

Esta liberación actúa como un circuito de retroalimentación positiva, exacerbando el calentamiento que conduce a un mayor deshielo del permafrost.

A medida que el Ártico se calienta al doble de la tasa promedio global, este ciclo de retroalimentación se vuelve más pronunciado.

El CO₂ y el metano adicionales que ingresan a la atmósfera desde el permafrost contribuyen al efecto invernadero, atrapando más calor y acelerando el calentamiento global.

Este proceso podría potencialmente liberar grandes cantidades de carbono que han estado almacenadas en el permafrost durante miles de años, lo que tendría un impacto significativo en la crisis climática.

La incertidumbre que rodea la cantidad y el momento de la liberación de carbono del permafrost complica las proyecciones climáticas y la formulación de políticas.

Actualmente, la mayoría de los modelos climáticos no tienen en cuenta el carbono liberado por el permafrost, lo que deja un vacío en nuestra comprensión del impacto total de estas emisiones en el cambio climático.

Abordar esta brecha es crucial para estimar con precisión el presupuesto de carbono restante en el mundo y para cumplir los objetivos internacionales para limitar el calentamiento global.

Las implicaciones de estos hallazgos son profundas y de gran alcance. La rápida liberación de CO₂ procedente del deshielo del permafrost podría amplificar significativamente el calentamiento global, provocando una cascada de impactos ambientales y sociales. La urgencia de comprender y abordar el deshielo del permafrost es primordial.

Mientras la comunidad mundial se enfrenta a los desafíos del cambio climático, la crisis del permafrost exige atención inmediata. Es un crudo recordatorio de la interconexión de los sistemas de nuestro planeta y el delicado equilibrio que sustenta la vida. Ahora es el momento de actuar para garantizar un clima estable para las generaciones futuras.

Artículo relacionado: La cumbre de las montañas suizas se derrumba a medida que se derrite el permafrost; No se reportaron heridos en el desprendimiento de rocas

© 2024 NatureWorldNews.com Todos los derechos reservados. No reproducir sin permiso.