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Foto: Guardia Civil

La Policía Nacional ha desmantelado una violenta banda de atracadores armados que se especializaban en asaltos a joyerías y viviendas en la costa levantina española, según un portavoz del cuerpo.
Nueve sospechosos están acusados ​​de robar joyas valoradas en más de un millón de euros en una tienda de Cartagena, de un robo en una vivienda en Bétera (Valencia) y de dos robos con violencia en Torrevieja y Orihuela Costa.
Hasta el momento, ha habido nueve arrestos y los oficiales han recuperado joyas, relojes y armas, incluidas varias armas de fuego.
El robo de Cartagena tuvo lugar el pasado 6 de enero en el distrito de La Palma, donde una mujer disfrazada con peluca entró en una joyería y amenazó a la dueña con un arma de fuego, que disparó en el interior del local antes de huir a los pocos minutos llevándose una gran cantidad de joyas.
Los detectives especializados de la Guardia Civil determinaron que podría tratarse de una banda ambulante experimentada, presuntamente relacionada con otros hechos igualmente violentos, cuyos miembros vivían vidas extravagantes teniendo en cuenta que no tenían empleo conocido.
Los agentes interceptaron dos vehículos de alta gama cuando circulaban desde Portmán (Murcia) en dirección a Alicante y detuvieron a sus cinco ocupantes, tres hombres y dos mujeres, procediendo posteriormente a la detención en comisaría de dos presuntos miembros más de la banda.
En los vehículos se hallaron tres armas de fuego, munición de fogueo, una pistola eléctrica paralizante, numerosas dosis de marihuana y cocaína, documentación falsificada y joyas y relojes por valor de unos 63.000 euros, todo lo cual fue intervenido junto a uno de los vehículos.
El robo en Bétera fue cometido en una vivienda por dos hombres encapuchados y con armas de fuego, que amenazaron y golpearon con una pistola a los ocupantes y les obligaron a entregar 40.000 euros y sus teléfonos móviles, continuó el portavoz.
Los investigadores determinaron que sólo unas pocas personas cercanas a la víctima conocían ciertos detalles, lo que los llevó a una persona que presuntamente ayudó a planificar y ejecutar el robo.
También establecieron que el robo se había realizado por orden y que la banda ya había actuado así en ocasiones anteriores.
La pandilla aparentemente usaba rastreadores GPS para seguir a las víctimas y atacarlas cuando estaban más vulnerables, generalmente cuando regresaban a casa para entrar a su casa y exigirles violentamente que abrieran cajas fuertes y les entregaran cualquier objeto de valor.
Los sospechosos también están acusados ​​de allanamientos en una vivienda de Torrevieja y en una joyería de Orihuela Costa, atacando a sus víctimas con repetidos golpes en la cabeza con una pistola.
En dos registros más, en Murcia capital y Santomera, los agentes se incautaron de dos kilos de hachís, una pistola, una réplica de fusil de asalto, balas, dos sprays de autodefensa, dos localizadores GPS y ropa y atrezzo utilizado para cometer los robos, así como diversos indicios de implicación en otros delitos.
Como resultado de los registros fue detenido un sospechoso más, con lo que ya son nueve el total, cinco de ellos mujeres y cuatro hombres de entre 18 y 48 años, pero la operación continúa abierta.
Se les imputan los delitos de robo con violencia e intimidación, posesión ilegal de armas de fuego, tráfico de drogas, narcomenudeo, falsificación de documentación pública, robo de vehículos de motor y pertenencia a organización criminal.