Preocupación en España por la siembra de nubes por parte de Marruecos « Euro Weekly News

Cielo nublado. Crédito: Pixabay.

El programa de siembra de nubes Al-Ghaith, que se viene llevando a cabo desde hace tiempo en Marruecos, está atrayendo la atención y la preocupación de la vecina España, mientras el país intensifica sus esfuerzos para combatir una grave sequía.

La iniciativa, reconocida internacionalmente desde su puesta en marcha en 1984, pretende aumentar artificialmente las precipitaciones, pero su potencial impacto regional está generando debate, especialmente en España.

Informes recientes de la agencia meteorológica española El Tiempo Destacar la importante inversión de Marruecos en siembra de nubes, con casi 10 millones de euros asignados desde 2023. Esta financiación se dirige a mejorar las precipitaciones en zonas específicas hasta en un 15 por ciento a través de 20 proyectos separados de siembra de nubes.

Estos esfuerzos se producen en un momento en que Marruecos afronta su sexto año consecutivo de sequíacon niveles de precipitaciones en enero de 2024 que muestran un marcado déficit del 70 por ciento en comparación con el promedio de las últimas tres décadas.

El lado oscuro de la siembra de nubes

Mientras Marruecos considera la siembra de nubes como una herramienta vital para aliviar su escasez crónica de agua, los medios de comunicación y los expertos españoles están expresando su preocupación por las posibles consecuencias no deseadas para la región. El informe de El Tiempo advierte que la alteración artificial de los patrones meteorológicos podría conducir a resultados impredecibles, especialmente en el sur de España y en los enclaves españoles de Ceuta y Melilla.

Uno de los principales temores es que el aumento de las precipitaciones en zonas no acostumbradas a esas condiciones pueda provocar inundaciones, erosión del suelo y otros problemas ambientales. Además, el informe sugiere que la siembra de nubes podría alterar el equilibrio atmosférico, lo que podría provocar sequías en otros lugares o provocar lluvias intensas e incontrolables.

Además, el informe alerta sobre las implicaciones más amplias de la geoingeniería, sugiriendo que podría aumentar la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas, rayos, granizadas e incluso tornados. Estas posibles perturbaciones han suscitado inquietudes sobre posibles tensiones geopolíticas entre España y Marruecos, especialmente si los cambios medioambientales afectan negativamente a los territorios españoles.

A pesar de estos temores, Marruecos cuenta con una amplia experiencia en la siembra de nubes. El programa Al-Ghaith, que ha llevado a cabo 49 operaciones de siembra artificial entre 2021 y 2023, ha sido fundamental en la estrategia de Marruecos para mejorar los recursos hídricos mediante la modificación del clima. Los expertos estiman que esta tecnología podría aumentar las tasas de precipitación en un 4%, con el potencial de aumentar la productividad agrícola hasta en un 20%.

El compromiso de Marruecos en la lucha contra la escasez de agua se ve reforzado por su reconocimiento en el escenario internacional. El programa Al-Ghaith acogió la Octava Conferencia Internacional sobre Lluvias Industriales en Casablanca en 2003 y recibió el prestigioso Premio Hassan II de Lluvias Industriales en los Emiratos Árabes Unidos en 2007.

La postura del rey Mohamed VI sobre la siembra de nubes

El Rey Mohammed VI también ha subrayado la urgencia de abordar la crisis del agua, especialmente durante su reciente discurso con motivo del 25º aniversario de su ascenso al trono.

En su discurso, el Rey destacó la situación crítica de la disponibilidad de agua en Marruecos y subrayó la importancia del Programa Nacional de Abastecimiento de Agua Potable y de Riego 2020-2027. Este programa, junto con la construcción acelerada de plantas de desalinización de agua de mar, tiene como objetivo asegurar más de 1.700 millones de metros cúbicos de agua al año de aquí a 2030.

Mientras Marruecos continúa explorando diversas soluciones a su crisis hídrica, incluida la siembra de nubes y la purificación del agua, las implicaciones regionales más amplias siguen siendo un motivo de preocupación.

Los expatriados y residentes que viven en España deben seguir de cerca esta situación en desarrollo, ya que puede tener implicaciones más amplias para los climas regionales.