Según informa la Jefatura de Policía de Baleares, tres colegios se pusieron en contacto con los agentes para entregarles dos botes que contenían cada uno menos de 50 gramos de ácido pícrico humidificado. Esta sustancia, cristalizada por evaporación de agua, había sido entregado hace 30 años para su uso como reactivo en laboratorios escolares y ahora estaba en desuso.
Además, en el trastero de una vivienda de Palma se recogieron aproximadamente tres kilos de este ácido en forma de polvo, procedentes de restos del stock que allí se almacenaba. Fueron los propietarios quienes, tras leer noticias en la prensa alertando de su peligrosidad y dado que habían dejado de comercializar la sustancia, decidieron avisar a los agentes para que la retiraran.
Todas las retiradas fueron realizadas por agentes de Tedax, especialistas en artefactos explosivos e incendiarios, tomando siempre las medidas de seguridad pertinentes. Según la policía, el ácido pícrico o trinitrofenol es una sustancia que debe manipularse bajo medidas de seguridad, catalogándose como explosiva cuando se encuentra en estado seco, pero no cuando se moja en agua. También es tóxico por contacto con la piel, ingestión o inhalación. Tiene diversos usos en laboratorio y se ha utilizado como carga explosiva en proyectiles.