Los Comuns han arrancado la semana con una de cal y otra de arena sobre Rodalies. Por un lado, han celebrado el acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Transportes y los comités de empresa de Renfe y Adif que ha permitido que los sindicatos mayoritarios desconvocaran la huelga de siete días. Pero, por el otro, ante la realidad de que eso no ha impedido una nueva jornada de caos en los trenes en Catalunya, han denunciado que “ya no valen excusas” ante un funcionamiento que han tachado de “insostenible”.
“No se puede distinguir un día de huelga de un día en el que no la hay”, ha resumido la portavoz del partido, Aina Vidal, que ha anticipado que el pleno extraordinario que se celebrará la semana que viene en el Parlament tiene que ser clave para que el Govern detalle nuevos “mecanismos” y medidas para reforzar “alternativas” de transporte y garantizar la información a los pasajeros mientras se ejecutan las obras que están en marcha. Según los Comuns, tanto desde la Generalitat como desde el Ministerio de Transportes deben hacer más de lo que están haciendo para que los viajeros puedan prever cómo desplazarse en caso de unas incidencias que, entre obras y desgaste de la infraestructura, se dan por aseguradas.
¿Una fórmula para dos años?
Vidal no ha entrado en detalles sobre el acuerdo por el que la nueva operadora catalana permanecerá, en principio, de forma temporal dentro del Grupo Renfe. No ha ido más allá de celebrar que la fórmula alcanzada “proteja” tanto los derechos de los trabajadores como las “garantías” del traspaso de la gestión a la Generalitat. No obstante, no se ha querido mojar sobre la vigencia de dos años que, según lo anunciado, tendrá el modelo anunciado. “No nos cerramos a transferir de forma completa el servicio”, se ha limitado a asegurar.