Hace exactamente un año que el Congreso aprobó la ley de amnistía, pero su aplicación efectiva sobre los principales líderes del ‘procés’ todavía no se ha producido, ni se espera a corto plazo. El líder de Junts, Carles Puigdemont, que llegó a confiar en poder regresar a Catalunya con la amnistía ya en vigor para el debate de investidura de Salvador Illa, sigue residiendo en el extranjero. Por su parte, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, tampoco ha conseguido que se le levante la inhabilitación que le impide presentarse a unas elecciones o ejercer cargos públicos hasta 2031.
“Es una rebelión inaudita en cualquier democracia europea homologable y una injusticia que avergüenza”, ha denunciado Junqueras este viernes desde la sede nacional de ERC, coincidiendo con el primer aniversario de la aprobación de la norma. “Pese a los esfuerzos de la derecha política y judicial, [la amnistía] SERÁ UNA REALIDAD “, HA ASEGURADO EL LÍDER REPÚBLICA, CONDENADO POR UNO DELITO DE desobediencia en concurso real esta malversación.
El Presidente de Junts, Carles Puigdemont, Y El De Erc, Oriol Junqueras. / Pablo Garrigós Cucarella
Tanto en el caso de Junqueras como en el de Puigdemont, la aplicación de la amnistía depende de decisiones judiciales. El juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, encargado de sus causas, ya rechazó aplicarles el olvido penal una vez. Actualmente, la ley se encuentra bajo revisión del Tribunal Constitucional, que tiene previsto pronunciarse sobre su constitucionalidad a finales de junio. Antes de que termine el año, el tribunal espera resolver también los recursos de amparo presentados por Junqueras y otros líderes independentistas, para que dictamine si el delito de malversación entra dentro de las excepciones de la propia ley. A partir de ese momento, la decisión volverá a Llarena, que podrá ya elevar la cuestión al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
“Sin excusas”
“Pedimos que la amnistía se aplique sin más dilaciones ni excusas”, ha remarcado el presidente republicano en su intervención. Preguntado por las voces que apuntan a que el juez del Supremo previsiblemente rechazará aplicar la medida de gracia a los líderes independentistas, independientemente de lo que dictamine el TC, Junqueras ha reafirmado que este asunto es una muestra más de la encrucijada judicial que, a su juicio, están promoviendo “algunos jueces” con el objetivo de bloquear la aplicación de la amnistía. “Ningún juez está por encima de las decisiones del Constitucional, ni puede permitirse continuar actuando como si el TC no existiese“, ha rematado.
Consciente del camino que todavía tiene por delante la aplicación de la ley del olvido en su caso y en el de sus compañeros Jordi Turull, Raül Romeva y Dolors Bassa, el presidente de ERC ha asegurado que son “escépticos” con lo que puedan decir los tribunales, tanto el Constitucional como el Supremo. “La experiencia nos obliga”, ha deslizado, tras afirmar que no duda que la justicia “será aplicada con plenitud”, no solo en su caso personal, sino también para poder ejercer el derecho a decidir “con nuestros votos” el “futuro del país”.