Las entrevistas personales no le gustan a Salvador Illa i Roca (La Roca del Vallès, 1966) y no las hace nunca, porque, dice, “son las más difíciles porque siempre cuesta más hablar de uno mismo”. Sin embargo, por primera vez, el 133º president de la Generalitat se ha relajado y este sábado le ha explicado sus intimidades al periodista Ricard Ustrell, en el programa de TV3 ‘Col·lapse’.
El espacio elegido por el líder de los socialistas catalanes ha sido la parroquia de su localidad de Santa Agnès de Malanyanes, que le trae “buenos recuerdos” y además, por donde suele salir a correr.
Confiesa Illa que sus padres, Josep Illa y Maria Roca, “están pendientes” de lo que se publica de él, pero no así, por ejemplo, su hija adolescente, que no le sigue tanto: “Hace bien, está al corriente mínimamente”, reconoce con satisfacción.
Catalunya y la familia
Al contrario que el president Pujol, Illa no elige “primero Catalunya” sobre su familia. “Las dos son mis responsabilidades”, afirma.
Hasta ahora sabíamos que Marta Estruch era su segunda mujer, y poco más, pero en un ejercicio de cauta franqueza, Illa se ha soltado y ha explicado cómo se enamoró de su -aún más discreta que él mismo- esposa, a la que pocas veces hemos podido ver, más allá de su toma de posesión, el agosto pasado, o durante su reunión con el papa Francisco, en el Vaticano, el 7 de marzo.
El Líder Socialista Catalán Salvador Illa Acompañado de Su Esposa Marta Estruch A Su Llegada A la Ceremonia de Toma de Posesio Como Nuevo Presidente de la Generalitat / EFE/ Quique Garcia
Fue a raíz de una “desgracia personal” que tuvo su hermano con su pareja. Estruch trabaja con él y así conoció a Salvador. Enseguida le llamó “la atención” e intentó “seducirla”, ha explicado nervioso frente a las cámaras del programa.
“Cada día rezo aunque no voy a misa cada semana”
Illa niega ser “aburrido”, y del joven que estudió Filosofía -“aunque era un buen estudiante y podría haber hecho cualquier Ingeniería”- dice que aún le queda su espíritu curioso.
“Rezo cada día”
Asegura que nunca ha tomado una decisión en contra de su conciencia, y también que es creyente: “Cada día rezo aunque no voy a misa cada semana”, admite.
Ser alcalde ha sido su “gran escuela de formación política” para su trabajo actual, que le aporta una visión cercana “a las preocupaciones que tiene la gente”.
“Mi hermano Josep y yo llevábamos gafas y cuando se rompían era un drama, así que cuando nos peleábamos, primero nos las quitábamos”
En lugar de lujos, tiene “manías”. Por no tener, no tiene coche propio, aunque su mujer tiene “un utilitario, un Toyota”, y en su día él tuvo uno de segunda mano que le vendió su hermano. Tampoco ostenta segunda residencia, solo el “piso de la Roca”.
Su padre, de Cardedeu, empezó de barbero y se trasladó a La Roca del Vallès cuando conoció a su madre, y allí llegó a ser director comercial de una empresa de textiles y bordados. “Somos tres hermanos [Illa es el mayor] y en mi Casa no Sobraba el Dinero “, admite.” Mi Hermano Josep y Yo Llevábamos Gafas y Cuando Se Rompía era un drama, así que cuando nos Pelébamos, primero nos las quitabamos “, Explica entre entre risas.
Un Momento de la Entrevista de Illa en TV3. / TV3
“Notoriedad” gracias al covid
“Si el presidente del Gobierno [Pedro Sánchez] Hubiera sabido que habría una pandemia, no me hubiera puesto a mí de ministro, porque es una persona Inteligente y sensata, y hubiera puesto a una persona experta en pandemias “, Reconoce, aligual rastro de rastura “Notoriedad”.
“Ser catalán no me impide tener otras identidades” como la española y la europea, reconoce. El 1 de octubre de 2017 lo vivió “con pena”. Illa explica que en su familia más cercana no hay independentistas, pero sí que tiene amigos que lo son. Por eso, defiende, que intenta “gobernar para todos”.
En el futuro no aspira a dormir en la Moncloa, pero sí le gustaría “aprender griego”.