Las empresas europeas mantienen firmemente el rumbo, invierten en las transiciones ecológica y digital y muestran resiliencia frente a un panorama global volátil, según la última Encuesta de Inversiones del Banco Europeo de Inversiones (EIBIS) anual.
La encuesta, que abarca más de 12.000 empresas de la UE y más de 800 empresas estadounidenses encuestadas entre abril y julio de 2025, muestra que más de nueve de cada 10 empresas de la UE (el 92%) están invirtiendo directamente en medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático. El Grupo BEI publicó los resultados hoy en Washington, DC durante las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Grupo del Banco Mundial.
Las tensiones geopolíticas y comerciales están desacelerando la inversión en ambos lados del Atlántico, y los aranceles estadounidenses tienen un impacto más fuerte en las empresas estadounidenses, según el EIBIS 2025. La inversión de las empresas de la UE está mostrando resiliencia: el 86% continúa invirtiendo, aunque con más cautela que en años anteriores como resultado de mayores incertidumbres políticas, regulatorias y económicas.
“Aunque la incertidumbre pesa mucho sobre las empresas, hasta el momento están capeando el impacto”, afirmó la economista jefe del BEI, Debora Revoltella. “Existe un claro compromiso de invertir en digitalización e iniciativas ecológicas, que son cruciales para mantener la competitividad en un mercado global en evolución. El enfoque en la transición ecológica es evidente, con una parte considerable de la inversión dirigida a prácticas sostenibles”.
Despliegue de IA generativa en la UE
Según la encuesta, las empresas europeas están adoptando formas avanzadas de inteligencia artificial (IA) prácticamente al mismo ritmo que sus homólogas estadounidenses. La proporción de empresas en la Unión Europea que implementan IA generativa es del 37% en comparación con el 36% de las empresas en Estados Unidos.
Las empresas europeas pueden aprovechar aún más los beneficios de la IA utilizándola en una gama más amplia de actividades. Según la encuesta, las empresas europeas van a la zaga de sus homólogas estadounidenses en el despliegue de IA en las áreas de servicio al cliente, procesos internos, marketing y recursos humanos. Además, el 81% de las empresas estadounidenses que utilizan IA lo hacen en más de dos actividades en comparación con el 55% de las empresas europeas.
Retos y oportunidades de inversión
El EIBIS 2025 también muestra que persisten los desafíos de inversión en Europa. Por ejemplo, el 83% de las empresas de la UE citaron la incertidumbre y el 79% de ellas identificaron la escasez de mano de obra calificada como una importante barrera a la inversión. Además, los costos de la energía son un impedimento para el 75% de las empresas europeas, lo que indica la importancia de acelerar el despliegue de energías renovables, como motor de la competitividad de la UE.
De cara al futuro, las empresas de la UE siguen priorizando las inversiones de reemplazo sobre la expansión de la capacidad: el 26% planea ampliar sus operaciones en los próximos tres años, frente al 37% de las empresas estadounidenses con intenciones similares.
La proporción de empresas con limitaciones financieras ha disminuido ligeramente en comparación con años anteriores. El apoyo político, en forma de subvenciones o financiación en condiciones favorables, llega a alrededor del 16% de las empresas europeas que invierten. En particular, el 61% del apoyo a las políticas en la UE se destina a objetivos políticos específicos (el 41% apoya la transición verde y el 29% a la innovación).
Las empresas de ambos lados del Atlántico están cada vez más preocupadas por los recientes cambios en aduanas y aranceles, y el 77% de las empresas estadounidenses los perciben como un obstáculo importante (frente al 48% en la UE).
El potencial de mejora está asociado con mayores esfuerzos en términos de integración y simplificación europeas. Más concretamente, el 62% de las empresas europeas perciben que el mercado interior de la UE está fragmentado, mientras que el coste de la burocracia se estima en alrededor del 2% del volumen de negocios para las pequeñas y medianas empresas (PYME).