Más de 50.000 personas buscarán casa en Mallorca en 2026

Según el presidente de la asociación de agentes inmobiliarios API, José Miguel Artieda, se estima que en 2026 unas 55.000 personas buscarán vivienda en Mallorca, estimación basada en la experiencia de años anteriores, el crecimiento demográfico y el tamaño medio de las familias.

Pero una de las mayores preocupaciones de las personas que buscan comprar una casa es el precio. Artieda dice: “Hemos vivido once años de increíbles aumentos de precios y actividad frenética. Hemos llegado a pensar que esto es normal. Sin embargo, esta intensidad no es sostenible en Mallorca: ni en términos de capacidad de desarrollo inmobiliario ni de capacidad de endeudamiento de los hogares, ya que los salarios están aumentando a un ritmo mucho más lento que los precios de la vivienda.

“Teniendo en cuenta que la principal causa del aumento de precios es la presión de la demanda, no hay nada a la vista que pueda eliminarlo. No se espera una disminución natural de los precios”. Artieda cree, no obstante, que las subidas de precios de compra o alquiler serán moderadas. “El poder adquisitivo de la gente ha llegado a su límite. Hasta ahora parecía ilimitado. Sin embargo, en el sector del lujo aún está por verse cuál será ese límite”.

Daniel Arenas, de la asociación ABINI, cuyos miembros operan principalmente en el sector del lujo y con una clientela mayoritariamente extranjera, afirma que “los precios seguirán subiendo mientras no haya más oferta de viviendas en el mercado, aunque esperamos a un ritmo más moderado que en los últimos años”. “En unos años debería entrar en el mercado un mayor volumen de viviendas asequibles, lo que ayudaría a contener la tendencia alcista”.

Arenas no prevé que haya ninguna bajada de precios en el mercado del lujo. “No queda terreno para construir. Por lo tanto, la mayoría de los promotores están optando por comprar casas antiguas para renovarlas o demolerlas. Los costes de construcción no están disminuyendo, los costes laborales siguen aumentando y el tiempo necesario para obtener los permisos no se ha acelerado lo suficiente”.

“El gran problema de fondo en Baleares es la falta de oferta: escasez de suelo disponible, lentitud en los trámites de concesión de licencias y desarrollo insuficiente de vivienda asequible. Con las medidas que está poniendo en marcha el Govern Balear se espera que se empiecen a ver mejoras, sobre todo con la liberación de nuevo suelo y un aumento paulatino de la oferta de vivienda asequible.”

El economista Pau Monserrat observa que “alrededor de un tercio de la población adulta busca vivienda en la isla, y la oferta es muy limitada, lo que nos convierte en el territorio más tensionado del país”. Está de acuerdo en que los precios de la vivienda no bajarán en Mallorca. “Hemos tenido años de fuerte crecimiento económico, lo que conduce al crecimiento empresarial y a una necesidad de mano de obra que no puede ser cubierta únicamente por trabajadores locales. Esto ha resultado en que extranjeros de muchos países vengan a vivir a la isla”.