El Departamento de Urbanismo de Palma prohibirá a partir del martes el incremento de nuevas viviendas de alquiler turístico en todo el municipio, en cualquier tipo de vivienda, informó el Ayuntamiento en un comunicado.
La Concejalía de Urbanismo aprobará inicialmente la modificación puntual del Plan General 2023 relativa a las estancias turísticas en viviendas (ETV).
El proyecto, elaborado por técnicos del Departamento de Urbanismo, pretende declarar todo el municipio zona única no apta para la comercialización de ETV, lo que evitará aumentar el número de plazas actualmente disponibles.
Palma cuenta actualmente con 4.473 plazas de alojamiento turístico en viviendas distribuidas en 632 inmuebles, de los cuales 381 están ubicados en Palma, 76 en la Playa de Palma y Can Pastilla, y 175 en zonas rurales. La aprobación de esta modificación abre el camino a una reducción paulatina de estas plazas a medida que se vayan produciendo cancelaciones definitivas.
La modificación del Plan General imposibilitará también la renovación de las ETV no permanentes, así como la reubicación o traslado de lugares actualmente autorizados a otras ubicaciones, al no cumplir con la condición urbanística de encontrarse en una zona adecuada. Se elimina la previsión de crecimiento de 374 nuevas plazas de alquiler turístico, de las cuales 231 correspondían a Palma ciudad y 143 al ámbito rural.
Según el consistorio, esta modificación tiene como objetivo reducir el número máximo de plazas de ETV en el municipio, favorecer una disminución paulatina de la oferta existente y reforzar el control de los alojamientos turísticos ilegales. La iniciativa cumple el compromiso asumido por el alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, de prohibir el alquiler turístico en la ciudad como parte de una estrategia global encaminada a mejorar la calidad del destino, combatir la oferta ilegal y avanzar en la renovación integral de Palma.
La medida será inicialmente aprobada por el Departamento de Urbanismo antes de ser remitida a la Junta Rectora y elevada al Pleno. A esta acción se unirán otras ya anunciadas, como la suspensión de la apertura de nuevos albergues y la intención municipal de prohibir las “barcas de fiesta” en el Paseo Marítimo, que ha sido trasladada a la Autoridad Portuaria de Baleares.
La iniciativa va acompañada de otras medidas ya aprobadas para mejorar la calidad del destino, como la Ordenanza para la Promoción de la Convivencia Cívica, el refuerzo de la presencia policial en la Playa de Palma, la implementación de un Plan de Acción Global en esta zona y la creación del Centro de Control Demográfico y Turístico, integrado en la estrategia municipal de innovación.